En 'La Tarde'

"Estoy convencido de que Antonio Anglés, asesino de Alcásser, se subió a ese barco en Portugal"

Las tres menores asesinadas en el crimen de Alcásser.

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 19:39

Esta semana se cumplen 25 años del crimen de Alcasser ,y a pesar del paso del tiempo, todos tenemos grabado en la memoria lo que ocurrió durante esas semanas, esos 75 días en los que Miriam, Desirée y Toñi, de 14 y 15 años, desaparecieron.

El 13 de noviembre de 1992 estaba marcado en el calendario de estas chicas. Era viernes, y esa noche iban a salir de fiesta. Su instituto celebraba un evento en la discoteca Coolor de Picassent, a unos dos kilómetros de Alcasser. Nadie las podía llevar en coche, así que decidieron hacer autostop para llegar. 

La mala suerte quiso que se cruzase en su camino un Opel Corsa en el que viajaban Antonio Anglés y Miguel Ricart, dos delincuentes comunes fichados por la Policía. Ellos accedieron a llevarlas, subieron al vehículo y en ese momento comenzó la pesadilla.

Cuando llegan a la discoteca la pasan de largo, se desvían por un camino de tierra y llegan a una casa abandonada en el paraje de La Romana, en Tous. Allí estos hombres las atan, las torturan, las violan y al día siguiente les pegan un tiro en la cabeza a cada una. Después llevan los cadáveres hasta una fosa que habían cavado hace un tiempo para esconder una moto robada...

A la mañana siguiente, viendo que las niñas no llegaban, las familias dan la voz de alarma. Guardia Civil, Policía Local y vecinos comienzan a buscar a las chicas por la zona, en pozos, casas abandonadas, barrancos, pero no se encuentra ninguna pista. La búsqueda se amplía por toda España e incluso unos cien vecinos viajan a Granada para intentar encontrar a las adolescentes. Para entonces los padres están seguros de que sus hijas han sido raptadas, no se habían ido por su propia voluntad. 

La sospecha se confirma el 27 de enero de 1993. José y Gabriel, dos apicultores que van a visitar sus colmenas encuentran por casualidad los cadáveres de Toñi, Miriam y Desirée. La lluvia había removido la tierra, y había quedado al descubierto una mano con un reloj blanco.

La pareja da aviso a la Guardia Civil. Tras rastrear toda la zona encuentran varios trozos de un volante médico con el nombre de Enrique Anglés, hermano del asesino. También varios objetos, entre ellos una cazadora, un guante, tres cinturones, un bote de laca, una cinta de casete, calcetines, y un videojuego.

Gracias a los datos que aparecen en ese volante los agentes pueden localizar el domicilio de la familia Anglés y acercarse hasta allí. Antonio es el principal sospechoso pero no está allí.. El otro implicado, Miguel Ricart, que todavía no sabe que han encontrado los cadáveres, es detenido cuando se acerca a la casa de los Anglés. Quería preguntar por qué había tanta Guardia Civil en la zona.

La investigación continúa pero nadie encuentra a Antonio Anglés. Hay multitud de rumores sobre su paradero y de hecho hay quien le ve en diferentes puntos de España. Nadie da con él. 

Mientras tanto el único detenido Miguel Ricart es juzgado y condenado a 170 años de cárcel. Solo cumple 20. El 29 de noviembre de 2013 sale de la cárcel tras la derogación de la doctrina Parot desde entonces su paradero es todo un misterio.

Tampoco se sabe nada del destino de Antonio Anglés. Se cree que durante días se escondió en casas abandonadas, logró cruzar la frontera con Portugal y allí cogió un barco con destino a Dublín. Al ser descubierto, podría haber saltado al mar y morir ahogado.

Joaquín García Sánchez, Quini, subteniente de la Guardia Civil jubilado y primer miembro de la UCO que intervino en el caso Alcásser, ha dicho en 'La Tarde' que desde el primer momento no tienen sospechas de que las niñas ni se fugaron ni fueron secuestradas. 

De aquellos días, recuerda la presión de la prensa: "Salíamos hacer cualquier gestión y llevábamos seis coches de periodistas detrás de nosotros. Nos agobiaban por todos lados".

Sobre el paradero de Antonio Anglés, sobre el que circulan dos versiones de que se subió en barco el Portugal, el City of Plymouth, donde fue encontrado como polizón y se arrojó al mar. La otra es que se embarcó con destino a Brasil, su país natal. El subteniente Quini se ha mostrado "convencido de que él se va en el barco. Luego yo no he participado en ningún tipo de gestiones con el barco, no sé lo que pudo pasar".

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