Boletín

¿Realmente lo sabes todo sobre los Sanfermines?

La ciudad de Pamplona se tiñe de rojo y se ilumina de blanco para preparar la fiesta en la que sus habitantes vuelven a nacer cada año

Audio

 

COPE.es

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 08 jul 2019

Cuenta atrás para los Sanfermines. Con un goteo van llegando ya estos días a Pamplona los amantes de esta fiesta declarada 'bien de interés turístico internacional'. Los primeros extranjeros ya se dejan ver por sus calles, mucho calor para estos días, entre 35 y 37 grados de máxima. Todos impacientes, sobre todo los pamplonicas para volver a vivir el momento del Chupinazo desde el balcón del Ayuntamiento. 

Esta fiesta nacional es un prisma que se vive desde distintas realidades, en la Noche de COPE no hemos querido dejar de descubrir todas y cada una de ellas. 

Los Sanfermines son mucho más que unos días de jolgorio y adrenalina, son una forma de aprender a mirar al miedo a la cara y decirle que se puede ser más fuerte que él. 

Chapu Apaolaza, autor del libro 7 de julio es periodista, pero sobre todo, es corredor de Sanfermines. La primera vez que lo hizo, fue por sorpresa y a los 15 años. Lo recuerda aún con emoción:  “fue uno de los días más especiales de mi vida sin duda, yo lo viví con muchos nervios, con una sensación de descubrimiento, de mucho miedo a lo desconocido, una sensación de que aquel día me estaba cambiando la vida”. Ha corrido durante 26 años y es consciente de lo que pueden pensar de los encierros aquellos que no están conectados con el cordón umbilical pamplonica: “que es una tontería, que es una bobada, que es un deseo de notoriedad o un simple deseo de adrenalina o un deporte, que es la peor cosa que se puede decir”.

Los encierros actúan como maestros de vida: “nos enseñan a quedarnos quietos, hay que aceptar en la víspera que el miedo se tumbe a nuestro lado en la cama, son momentos duros en los que hay que saber que el miedo nos hace mejores porque nos prepara física y mentalmente”. 

Miguel Reta, pastor de los protagonistas, los toros, señala el factor trascendental de esta fiesta: “muchos llevan la gasolina en la sangre, otros la montaña, el mar, nosotros llevamos los cuernos y es una droga que te engancha y que ya no te suelta en la vida”. 

Tanto él como todos los pamplonicas se embarcan en el buque insignia de sus festividades, la de su patrón. Sin embargo, lamenta la masificación y profesionalización de las carreras. Señala la importancia de no maquillar su celebración y sobre todo recomienda que si se va a correr, se haga informado pero una vez llegado el momento: “pies en polvorosa y sálvese quien pueda”. 

Una vez terminado el encierro, los ánimos pueden flaquear si no hay una buena comida que reponga las fuerzas de los más valientes. Josune Ochan-Dorena, cocinera del restaurante Maira, prepara con mucha ilusión la gasolina de todos aquellos que se arremolinan en las calles de Pamplona. Destaca lo casero y señala los platos estrella: “chistorra, lomo, bacon, jamón con huevos tomate y patatas, callitos, manos de cerdo…”

Sin embargo, existe un salto cultural respecto a los extranjeros que también quieren disfrutar de la fiesta nacional: “entre que no los entendemos y que aquí la carne se come poco hecha y ellos la quieren muy hecha, ahí solemos andar”

Recomienda los encierros, el rejoneo de los toros y cuenta que el ambiente que se crea dentro del bar es tan mágico que no necesita salir a la calle para  contagiarse del espíritu festivo de los Sanfermines. 

Lo más