El veto al cardenal Pizzaballa o la impunidad de los colonos en Cisjordania destapa la difícil situación de los cristianos en Tierra Santa
Un sacerdote experto en Tierra Santa denuncia que los ataques a palestinos cristianos y la expansión de colonos, apoyados por el Gobierno, amenazan su presencia

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La tensión en la Ciudad Vieja de Jerusalén ha alcanzado un nuevo pico después de que la policía israelí impidiera el paso al cardenal Pizzavala, el patriarca latino de Jerusalén, cuando se disponía a entrar en la Basílica del Santo Sepulcro el pasado Domingo de Ramos. El incidente, justificado por las autoridades por "razones de seguridad" en el contexto de la guerra, ha provocado una reacción internacional descomunal y ha puesto de manifiesto las crecientes dificultades que enfrenta la comunidad cristiana en Tierra Santa.
A pesar de que el cardenal Pizzavala ha afirmado que "todo se hizo con mucha cortesía", el suceso ha generado una gran controversia. En el programa 'La Mañana de Fin de Semana' de la COPE, el periodista Fernando de Haro ha conversado con José Miguel García, sacerdote de la archidiócesis de Madrid y gran conocedor de la región, quien ha asegurado que el incidente "no tiene ninguna justificación" y no se trata de un hecho aislado.
Acciones favorecidas por el Gobierno
José Miguel García, que ha vivido durante años a escasos metros del Santo Sepulcro, ha explicado que, si bien el presidente y el primer ministro de Israel han pedido disculpas, el problema de fondo persiste. Según el sacerdote, estas acciones están "favorecidas por este gobierno sionista que domina hoy Israel", y ha denunciado que el ejército permanece "inactivo" ante los ataques que sufren los palestinos, tanto cristianos como musulmanes, en zonas como Cisjordania.

Algunos de los ataques de colonos israelíes durante los últimos días
El sacerdote ha detallado que estos ataques incluyen la quema de casas, el robo de ganado y la expropiación de territorios para la construcción de nuevos asentamientos, como los tres que se levantan cerca de Belén. "Todo eso, insisto, llevado adelante con el apoyo del gobierno actual", ha subrayado García, quien ha calificado la situación de "muy complicada para los cristianos actualmente en Tierra Santa".
Una ciudad de una sola confesión
La presión también se manifiesta en la propia Ciudad Vieja de Jerusalén. Se ha observado una fuerte presencia de colonos judíos en barrios que tradicionalmente no eran de mayoría judía, como el armenio y el cristiano, con operaciones de compra de inmuebles y una visible exhibición de pancartas y banderas. Según García, estos colonos actúan de "modo impune" porque las autoridades no toman ninguna medida para controlarlos.
El sacerdote ha explicado la ideología que, a su juicio, impulsa estas acciones: "Es claro que la concepción que ellos tienen, estos colonos, es que esa tierra es suya, les pertenece a ellos y es para ellos solamente". Esta "posición muy racista", ha advertido, parece encaminada a transformar Jerusalén, una ciudad históricamente de tres confesiones, en una de una sola religión.
Esta deriva se ve agravada por la paralización de las peregrinaciones, una fuente vital de subsistencia para los cristianos locales, debido a la inseguridad y a las normas impuestas por el gobierno. García ha lamentado la escasa denuncia por parte de los países occidentales. "El gobierno de Israel se cree impune y, por lo tanto, sigue haciendo lo que le da la gana, gobernado por Netanyahu sin ningún problema", ha concluido, apuntando a la falta de reclamo de la comunidad internacional como uno de los factores clave del problema.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



