El descarnado llanto del padre del niño fallecido por una paliza: "Sólo pido que se pudran en la cárcel"

Félix asegura estar "muerto en vida" después de que el compañero sentimental de su ex reconociera que "se le fue la mano" con el niño

 

COPE.ES

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 09:59

Aarón, el niño de dos años y medio que ingresó el pasado jueves con graves lesiones por la última de las palizas del compañero sentimental de su madre, murió este lunes en la UCI del Hospital General de Alicante. Tanto la madre como su compañero admitieron ante el juez -tras negarlo inicialmente- que él le propinó un fuerte puñetazo en una zona sensible de la cabeza que lo dejó inconsciente. "Se me fue la mano", fue su declaración en sede judicial. No obstante, ninguno de los dos reconoció haberlo maltratado antes, pese a las señales de otras lesiones más antiguas que han visto los médicos. Algunos vecinos relataron que el pequeño lloraba con frecuencia, lo que también apunta a esas posibles agresiones.

El padre biológico del niño, que reside en Madrid, no estaba al corriente de lo sucedido, ya que llevaba separado de la madre un tiempo. Además, pesaba sobre él una orden de alejamiento por supuesta violencia machista. En una entrevista este jueves en 'Herrera en COPE', Félix G. ha asegurado que está "muerto en vida" tras el fallecimiento de su hijo. "Es lo peor que puede pasar un padre", ha dicho a Carlos Herrera.

Según él, no era la primera vez que el niño era agredido por la pareja de su excompañera sentimental:  "No era la primera vez. Era continuado". Sobre su relación con Cristina y la acusación de malos tratos, Felix ha asegurado que discutía con ella "porque tenía problemas con las drogas y con los videojuegos. Yo se lo decía: 'no te viene bien eso'. Supuestamente yo la amenazaba por whatsapp, cometí allanamiento de morada y la maltrataba. Y un día se fue. Me dijo que estaba en Burgos, que necesitaba pensar. Y después se fue a Alicante. Yo me salté la orden de alojamiento para poder saber de ella y de mi hijo. Pero me borró de todos los lados y era imposible saber de ella. Yo no podía ver a mi hijo", ha dicho.

Félix niega el maltrato y asegura que siempre ha intentado ver a su hijo. "He hecho lo imposible y me lo han devuelto así. Y me duele mucho". Ahora sólo espera que se haga justicia: "Yo solo pido que se pudran en la cárcel, por lo que han hecho. Que no salgan jamás. Que se haga mucha justicia. Y que un niño pasase por lo que ha pasado mi hijo". 

Por último, Herrera le ha pedido que recordara cómo era Aaron. "Mi hijo no lloraba nunca. Era un niño que se despertaba y se reía. A mí me llamaba 'papa'. Tenía muchas cosas buenas. Nunca se quejaba de nada, siempre con una sonrisa en la cara. Muy bueno, le queríamos todos", ha concluido entre descarnados llantos. 

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