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Los funcionarios de prisiones alzan la voz: "Nos sentimos humillados y pisoteados"

Acusan al secretario de Instituciones Penitenciarias de ocultar cómo trabajan y exigen más seguridad y "dignidad social"

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Tiempo de lectura: 2'Actualizado 11:14

Este fin de semana, la cárcel malagueña de Alhaurín de la Torre ha sido el foco de todas las polémicas. Un familiar de uno de los presos se dirigió a una funcionaria de prisión con insultos, amenazas e incluso la agredió. En esta misma cárcel, hace también unos días, un recluso intentó secuestrar y agredir a varios funcionarios. El interno se parapetó detrás de una puerta y su intención era causar el mayor daño posible. Cuando le detuvieron, los funcionarios descubrieron que el preso tenía apuntados los datos personales de varios trabajadores a los que quería agredir.

El de esta prisión no ha sido el único caso. Hace una semana, siete funcionarios de la cárcel de Picassent, Valencia, resultaron heridos leves al reducir a un interno que se "atrincheró" en una celda y les amenazó con partes metálicas y cristales arrancados de la ventana. Funcionarios de prisiones de Alhaurín de la Torre y de Picassent han denunciado en 'Herrera en COPE' el abandono que sufren en la profesión y la indefensión que sienten ante las agresiones continuas en el trabajo.

Manuel Galisteo, funcionario de prisiones y Coordinador de “Tu abandono me puede matar”, ha explicado este martes en 'Herrera en COPE' la situación en la que se encuentran los trabajadores ante tales hechos. “Somos el colectivo que más agresiones sufre al año”, ha asegurado. El Coordinador ha explicado con detalle el día en el que el preso intentó agredir a dos de sus compañeros.

Lo primero que ha querido recalcar es su reivindicación por la falta de un uniforme que tenga efecto disuasorio o de protección. El día que los funcionarios redujeron al preso del cárcel malagueña, iban vestidos, según describe Manuel, con una camisa que tiene más forma de saco de patatas que de camisa y un pantalón de pinzas. Tras dar el aviso, se puso en marcha un protocolo de seguridad que no les facilita la Administración, sino que salió adelante gracias a la “valentía, el corazón y la profesionalidad” de los trabajadores.

Por su parte, Antonio Tormos, funcionario de prisiones en Valencia, ha reclamado que el Gobierno y la Secretaría de Instituciones Penitenciarias den más seguridad a los funcionarios. Asegura que para los presos “es gratis insultarnos. Nos toman como peleles y no tenemos ninguna autoridad”. Apunta que “no tenemos ni un uniforme decente ni medios para defendernos. Es ingobernable que dos funcionarios tengan que estar a cargo de 150 internos”.

El funcionario de prisiones insiste en que es necesario más personal y dignidad salarial, reclama que “se equiparen los salarios con Cataluña igual que se ha hecho con otros cuerpos de seguridad”

Ambos coinciden en que su sector “está olvidado y degenerado”. Consideran que “es un tema del que no gusta hablar”. Para ellos tanto el ministro del Interior en funciones, Fernando Grande-Marlaska como el secretario de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz “están tapando la realidad de los funcionarios de prisiones. Nos sentimos pisoteados y humillados”.

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