Cardenal Carlos Amigo: “Tenemos que hacer objeción de conciencia contra todo derrotismo”

 El Cardenal y Arzobispo emérito de Sevilla nos acompaña en La Laguna (Tenerife)

Bárbara Archilla

Tiempo de lectura: 1' Actualizado 11:43

Carlos Herrera cuando tiene dudas, se acuerda de él. Del cardenal Carlos Amigo Vallejo. Ante tal afirmación, Amigo responde: “¿Quién no las tiene? De todas formas es un dudoso relativamente fácil”. Y empiezan las risas.

Quinto Centenario del Cristo de la Laguna, “una imagen bellísima que cuanto más la miras, desaparece, te habla a través de la belleza y de la imagen”. Son 500 años de devoción, con fe, familia y cultura del pueblo canario. En esos momentos de predica, se habla de la “objeción de conciencia contra todo el derrotismo, toda la negrura”. Es decir, poner diálogo, paz donde haya malentendido y guerras.

Amigo sigue llevando por dentro la túnica franciscana, y confiesa que le gusta el chocolate aunque “tengo que tener cuidado”, que se ha puesto un vaquero pero muy de vez en cuando, y que podría haber sido director de orquesta o médico, pero su vocación “fue por contagio, nadie llamó a nadie”. Una forma de vida que le cautivó, y una pequeña crisis de sacerdocio cuando estudió filosofía en Roma, cuando su cabeza le pedía hacer de misionero.

Llegan las preguntas interesantes. ¿Los curas hacen doctorados y tesis? Pregunta Herrera. “Sí, los curas lo hacemos, y con mucho honor”. ¿Ha venido a verle el demonio? “Ha venido y le digo, no cuentes conmigo”. Las crisis de fe ¿cuáles son las vitaminas para superarlas? “La mejor vitamina es la esperanza, y empeñarse en ver las cosas como son. Esta es la gran fuerza”. Hay más preguntas, ¿le hubiera gustado tener hijos? ¿por qué no fue elegido Papa? Pero estaría feo adelantarlo todo, pues es mucho mejor escuchar esta entrevista.

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