Sandra Morales, historiadora: "Esta piedra está en el casco histórico de Córdoba y cuenta la leyenda que la pinta una señora mayor; guarda una historia de amor desde hace 12 años"
María José Navarro revela en la Historia del Día de este miércoles la emotiva leyenda de un corazón de piedra en el corazón de Córdoba y qué se dice del motivo por el que está pintada de rojo

Escucha la Historia del Día de este miércoles 14 de enero
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Como cada día, Carlos Herrera da paso a María José Navarro para contar la Historia del Día. En esta ocasión, se centra en una misteriosa piedra en forma de corazón que se encuentra en Córdoba. Esta piedra, ubicada en el casco histórico de la ciudad, se ha convertido en el epicentro de una historia que mezcla amor, promesas y un giro inesperado.
La leyenda, narrada por una joven llamada Sandra, cuenta que en la calle Armas de Córdoba hay una piedra con una forma casi perfecta de corazón. Desde hace 12 años, todos los meses, la piedra aparece "así de bien pintadita y reluciente". Según el relato popular, la responsable es una señora mayor que, llueva o truene, cumple con su ritual.
El motivo de esta devoción es una promesa a su marido fallecido. "Él le pintaba a ella corazones rojos desde que eran jóvenes, era su love language, su forma de decir te quiero", explica Sandra. Antes de morir, ella le prometió que pintaría cada mes esta piedra, cercana a su casa, "para que cuando él bajara a visitarla supiera que ella lo seguía esperando".
La piedra se encuentra muy cerca de las plazas del Potro y de las Cañas. Para muchos, como advierte Sandra, puede ser "una piedra sin más", pero para la protagonista de esta historia "es un puente". Un símbolo tan poderoso que merece el respeto de los viandantes que se la encuentran.
La realidad detrás de la leyenda
Sin embargo, como relata María José Navarro, la realidad es "tozuda y aguafiestas". Junto a la piedra hay un código QR que redirige a la página web lost art. En ella, una mujer afirma que todo fue obra de su nieta Carmen, quien "le pidió prestado a su abuela un pintauñas rojo para pintar esa piedra por diversión".
Este giro pone de manifiesto cómo se forja el patrimonio afectivo de una ciudad. La propia Navarro reflexiona sobre el valor de estas historias, más allá de su veracidad: "Da igual si están recreados o documentados. Si nos evoca cualquier sueño, debe ser más que suficiente". Al final, el poder de la leyenda parece imponerse sobre la fría realidad.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




