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Blog | 'Con Basket sí hay paraíso'

La nueva vida de Mirotic

Mirotic
Mirotic, a los Pelicans 
  • @Jordi10Jimenez

Cuesta entender desde una lógica deportiva que entre un jugador agredido y otro agresor, un club se quede con el agresor. Pero obviamente las variables que influyen en la toma de decisiones de una entidad como es una franquicia NBA son muchísimas más y tienen poco que ver con esta lógica elemental, que a muchos nos parecería de lo más normal.

El jugador agredido, Nikola Mirotic, ha salido del equipo, Chicago Bulls, algo que buscaban ambas partes. El protagonista de la agresión, Bobby Portis, se queda. Chicago suspendió por ocho encuentros al agresor, pero lo cierto es que el más perjudicado fue el hispano-montenegrino, que estuvo de baja un buen puñado de semanas y se tuvo que recuperar de una fractura en la cara. El daño físico es importante pero hay algo aún peor, el psicológico, y cómo cerrar una herida anímica, cómo reincorporarte a un equipo en el que te ha hecho tanto daño uno de los tuyos, cómo saludar a quien te ha agredido, cómo cambiarse cerca de él, cómo hablarle (no se hablaban), cómo pasarle el balón, y recibirlo de él, cómo chocar las manos después de una jugada o una bonita acción conjunta. 

Mirotic ha agradecido que Chicago les pusiera en su día juntos a entrenar cuando él se recuperó, hacerles convivir y no decantarse por ninguno de los dos. Ambos jugaban con absoluta normalidad, cualquier espectador que no conociera lo ocurrido y viera por primera vez jugar a Chicago no podría creerse que entre esos dos jugadores se había producido un incidente de esa gravedad.

Era muy curioso porque por lo que decía Mirotic no se hablaban, pero en la pista sí se comunicaban mediante el juego, el balón les unía, se felicitaban por una canasta o una asistencia.

Casos de jugadores que no se hablan en un equipo los ha habido y los habrá en el deporte, en todos los deportes, son sonados algunos casos en nuestro fútbol sin ir más lejos, pero es curioso como aunque esa barrera parece insalvable en la normalidad de cualquier relación, el deporte hace posibles esas cosas, convivencias que nos parecerían imposibles en otros ámbitos de la vida.

Cada jugador se juega mucho, no sólo es su profesión y su futuro, son muchos dólares en juego. Son profesionales, y al final situaciones anómalas como ésta pueden servir para reforzar a un jugador, como ha dicho el ex madridista.

Ha tenido que ser muy difícil la recuperación, esos primeros días lesionado por una agresión de un compañero, en una gran ciudad ajena, en una cultura ajena, una gran soledad, y luego ese trabajo de recuperación, lo más duro, en la cercanía de alguien a quien aún no has conseguido perdonar. Cuesta imaginárselo.  Y en cambio Mirotic volvió fortísimo a los Bulls, sus actuaciones de hecho lanzaron a un equipo que ha tirado la temporada y que sólo piensa en rodar algunos jugadores como la joven estrella finlandesa Lauri Markkanen, y su reconstrucción. De pronto Mirotic les hizo ganar. Pero más que por ese motivo (que ya sería el colmo) pensemos que los Bulls preferían dar solución a ese problema de vestuario y ahorrarse su contrato para ir creando espacio salarial de cara a su reconstrucción.

Mirotic exigía (cualquiera no) garantizar su contrato para cambiar de aires, y los Pelicans lo hacen, son 12.5 millones de dólares. Para Mirotic dejar Chicago para ir a Nueva Orleans es una nueva vida, es el inicio de una nueva etapa y salvar la temporada. Mirotic está jugando muy bien desde su recuperación, con 16.8 puntos y 6.4 rebotes, 1.6 asistencias de promedio, y una eficiencia de 17.7, los mejores números de su carrera NBA; su juego es más decidido, tira de tres con mayor convicción que el año pasado, ha ganado en confianza, quién lo iba a decir, después de que le partieran la cara, con un 42% en el porcentaje de 3 por un 34% la temporada pasada.

Debe ser como dice él mismo que se ha endurecido, se ha hecho mejor jugador. El deporte de alta competición es una selva en la que todo lo que no confíes en ti mismo te convierte en carne de cañón, de algún lado ha debido sacar esa fuera Mirotic para convertirse en mejor jugador a partir de un lance que ha marcado un antes y un después en su carrera y en su vida, porque algo así no se olvida. 

Gana una temporada Mirotic yendo a Nueva Orleans, séptimo equipo de la conferencia Oeste y con buenos jugadores como Anthony Davis, Rajon Rondo o Jrue Holiday. La baja por la grave lesión de DeMarcus Cousins, que estaba haciendo quizá el año de su vida, ha abierto un espacio para la llegada de Mirotic aunque sea un jugador completamente diferente. Se habla de la opción de otro pívot como Greg Monroe cortado por los Suns, veremos.

Mirotic se entenderá con Davis y parece tener buena química con Rondo. Los playoffs como objetivo, no una temporada tirada a la basura, una nueva etapa en una ciudad distinta,  menos fría y con más vida en la calle, Nueva Orleans, que debe devolver la sonrisa a Niko.  

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