También en directo
Ahora en vídeo
  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado
TEATRO LIBRO (Entrevista)

Isidro Ferrer, el "demiurgo de la gráfica" del Centro Dramático Nacional

Durante seis temporadas, Isidro Ferrer plasmó en carteles la esencia de los montajes del Centro Dramático Nacional (CDN) y, ahora, este "demiurgo de la gráfica" reúne en un libro más de cien de esas obras, comentadas por Miguel del Arco, Natalia Menéndez, Juan Echanove y Ernesto Caballero.

  • Agencia EFE

Durante seis temporadas, Isidro Ferrer plasmó en carteles la esencia de los montajes del Centro Dramático Nacional (CDN) y, ahora, este "demiurgo de la gráfica" reúne en un libro más de cien de esas obras, comentadas por Miguel del Arco, Natalia Menéndez, Juan Echanove y Ernesto Caballero.

Es precisamente Caballero, el actual director del CDN, quien define en el prólogo de "El juego en escena" (Nórdica) a Ferrer como "demiurgo de la gráfica", aunque el ilustrador puntualiza en una entrevista con Efe que es un "artesano" que "contempla el conocimiento de la materia y la sensibilidad artística".

"Se lo agradezco muchísimo a Ernesto, pero es un poco exagerado -ríe Ferrer-. El demiurgo es como el semidios o representante de la divinidad en la tierra. Es un término muy bonito, pero me queda grande", sostiene el ilustrador y cartelista.

Ferrer (Madrid, 1963) comenzó esta especial relación con el CDN en 2006 bajo la dirección de Gerardo Vera y desde entonces hasta la temporada 2016/2017 fue el encargado de ilustrar las obras del centro, excepto en un período en el que le sustituyó el diseñador Peret.

"Formar parte de esa familia ha sido muy bonito. Para mí ha constituido un lujo y todo un regalo. Esa confianza que depositaron en mí y que me dejasen construir un lenguaje personal han sido algo fantástico", reconoce Ferrer.

Su vinculación con el teatro, dice, es "muy estrecha", ya que estudió en la Escuela de Arte Dramático de Zaragoza y hasta los 25 años se dedicó profesionalmente al teatro.

"Me gusta estar en este lado de la escena -continúa-, en el lado invisible que queda oculto detrás del telón, donde hay mucha gente participando. Me gusta la invisibilidad que proporciona trabajar dentro de la gráfica pero mantenerme en ese entorno de lo dramático, de lo teatral".

Y los encargados de visibilizar en "El juego en escena" el trabajo más invisible del teatro son, precisamente, los grandes rostros reconocibles de la escena: actores, directores, dramaturgos, escenógrafos e iluminadores contextualizan la producción cartelística de Ferrer en este tomo.

José Luis Raymond, Sergi Belbel, Carme Portaceli, Israel Elejalde, Andrés Lima o Pilar Massa firman los textos junto a personalidades de otros ámbitos, pero siempre en relación con el teatro, como el periodista y escritor Luis María Ansón, el crítico teatral Marcos Ordóñez o la traductora Cristina Gómez Baggethun.

"Es un libro que contiene muchas voces distintas, que dan una visión muy amplia sobre el hecho teatral. Eso hace que en este libro los carteles se sitúen en su contexto real. Es un lujo", afirma Ferrer, al tiempo que añade que en su trabajo hay una "amalgama de muchas corrientes y muchas formas de expresión artística", desde el dadaísmo hasta el surrealismo, pasando por el futurismo.

Un murciélago que hace las veces de la vela de un barco para representar el "Drácula" que puso en escena Ignacio García May en 2009 o una granada como icono de "Cantando bajo las balas", de Antonio Álamo, también de 2009, son algunos de los carteles que recoge "El juego en escena".

José Ramón Fernández escribe, sobre el acierto de Ferrer de utilizar una hoja de morera para "La tierra": "Había cumplido con las dos funciones que se esperan de un cartel: ofrecer alguna información, siquiera una sugerencia, sobre el asunto de la obra; y llamar poderosamente la atención del público que pasa por la calle".

"El cartel es la puerta de entrada al teatro, de la misma manera que la portada de un libro es la puerta de entrada a la lectura. Tiene que ser descriptivo, sugerente, informativo y, por otro lado, tiene que ser una llamada de atención", apostilla Ferrer.

Tienen, en definitiva, que "generar curiosidad", concluye el ilustrador que, como puerta de entrada de "El juego en escena", ha elegido unos naipes que evocan un telón entreabierto, porque en este libro no falta la poesía visual.

La editorial Nórdica inaugura con este volumen su colección de teatro, donde se publicarán textos clásicos "y, sobre todo, contemporáneos en los que la ilustración sea el equivalente a la escenografía".

Lo más visto

  • Letf1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado