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MUNICIPAL

El final de los chicles

El Ayuntamiento de Lorca adquiere un generador de vapor que ablanda y arranca el residuo del suelo.

Juan Francisco Martínez, edil de LIMUSA "alternará tareas en aquellos puntos del suelo urbano con mayor concentración de este tipo de restos"

La inversión ha sido de 3.000 euros

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COPE LORCA

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 18:13

El Ayuntamiento de Lorca ha puesto en funcionamiento de forma inmediata un nuevo recurso específico de fregado destinado de forma particular a la limpieza integral de chicles. Se trata de un generador de vapor de seis bares cuyo sistema combina una inyección de detergente entre 90 y 125 grados de temperatura con agua vaporizada a 165 grados que ablanda y arranca el residuo del suelo. El depósito de aspiración cubica 14 litros y esta máquina limpiachicles va anexa a los equipos hidrolmipiadores, con los que alternará tareas en aquellos puntos de suelo urbano con mayor concentración de este tipo de residuos.

Juan Francisco Martínez, edil de LIMUSA  ha presentado esta mañana esta máquina que ha contado con una inversión de 3.000 euros "ahora que contamos con calles renovadas, tenemos que hacer un esfuerzo conjunto para mantenerlas limpias, y esta nueva inversión se encuadra en ese objetivo."

El edil también ha presetnado una nueva campaña de concienciación ciudadana contra los chicles en el suelo, denominada "Volando a la papelera”. Una campaña que se encuadra dentro de la "Patrulla del Suelo”, iniciativa puesta en marcha durante este 2019, que pretende fomentar durante este primer trimestre del año la actitud responsable de los consumidores de chicles en el momento de afrontar qué hacer con este tipo de residuo una vez ha sido mascado”.

            El Consejero Delegado de Limusa ha añadido que “para difundir el mensaje, se ha optado por la pompa de chicle color rosa en la boca tanto de un chico como de una chica, con un fondo color pastel y globos de fresa surcando el cielo. Estos tonos transmiten intimidad, cariño y hablan de cosas que disfrutamos, un target tan amplio como lo es el consumidor de chicle, para lo cual no hay edad. La segunda parte del mensaje habla de corresponsabilidad, ya que la ordenanza municipal tipifica y sanciona con 30 euros de multa la infracción a la norma para los viandantes que no se hagan cargo de depositar en una papelera, de las centenares que instaladas por toda la ciudad, el chicle mascado”.

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