Víctor Navarro, experto en seguridad vial: "Si un peatón está involucrado en un accidente de tráfico, también estaría obligado a someterse a las pruebas para la detección de alcohol y drogas”
El consumo de alcohol, por mínimo que sea, reduce la capacidad de conducción y está detrás de hasta un 40% de los accidentes mortales en España

Unas copas de vino en la comida de Navidad. Pixabay
Murcia - Publicado el
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Con la llegada de las fechas navideñas, se multiplican los reencuentros, las cenas y comidas de empresa y, con ellas, los riesgos asociados al consumo de alcohol y conducción. Para evitar que una celebración termine en tragedia, el experto en seguridad vial, policía local y criminólogo, Víctor Navarro, ha recordado la importancia de la prudencia al volante.
Según cifras de la Dirección General de Tráfico, entre un 30% y un 40% de los accidentes mortales están relacionados con la ingesta de alcohol, un dato que evidencia la necesidad de no bajar la guardia. Por supuesto, se refiere a todo tipo de vehículos y también a los peatones que puedan generar problemas en cualquier vía.
Los efectos del alcohol al volante
Conducir bajo los efectos del alcohol, incluso en cantidades mínimas, altera significativamente las capacidades del conductor. Entre los efectos más peligrosos se encuentran el aumento del tiempo de reacción, una falsa sensación de euforia y confianza, y el conocido como efecto túnel, que reduce drásticamente la visión periférica.
No hace falta pasar de las tasas establecidas para que el riesgo aumente cuando se circula con unas cervezas o una copita de vino. Ese es el primer error.
Navarro es tajante al respecto: "Cualquier gota que hayamos consumido, cualquier alcohol, aunque sea mínimo, va a afectar a la conducción, eso tenemos que tenerlo claro". Aunque no se superen las tasas permitidas para ser sancionado, la capacidad para conducir se va a reducir igualmente.

El agente Víctor Navarro
Cualquier gota que hayamos consumido, aunque sea mínimo, va a afectar a la conducción"
Tasas de alcoholemia y multas: lo que dice la ley
La legislación española establece unas tasas permitidas de 0,5 gramos por litro en sangre o 0,25 miligramos por litro en aire expirado para conductores generales. Sin embargo, este límite se reduce para conductores profesionales y noveles, siendo de 0,3 g/l en sangre o 0,15 mg/l en aire. Es crucial recordar que para los menores de edad, ya sea en bicicleta o patinete, la tasa de alcohol es 0,0.
Superar estos límites no solo acarrea sanciones económicas y la pérdida de puntos del carnet. Si la tasa supera los 0,60 miligramos por litro en aire expirado, la infracción pasa a ser considerada un delito contra la seguridad vial. Como advierte el experto, "un momento de alegría puede llevar consigo que nos quiten el carnet, una multa o incluso una pena de prisión".

Prueba de alcoholemia
Alternativas y la responsabilidad de todos
Para evitar estos riesgos, existen numerosas alternativas que permiten disfrutar de las celebraciones sin ponerse en peligro.
El uso del transporte colectivo como autobuses, los taxis, o la figura del conductor que no bebe son opciones seguras y responsables. Algunas empresas incluso facilitan vehículos para los traslados de sus empleados durante estas fechas.
La responsabilidad no recae únicamente en los conductores. Los peatones también forman parte de la seguridad vial y deben ser conscientes de que sus capacidades se ven mermadas bajo los efectos del alcohol.
De hecho, si un peatón se ve involucrado en un accidente de tráfico o comete una infracción, como cruzar con el semáforo en rojo, está obligado a someterse a las pruebas de detección de alcohol y drogas. Al final, la seguridad vial es un tablero en el que todos deben respetar las reglas.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




