Marta, madre a los 30 años contra todo pronóstico: "Habíamos descartado la idea de formar una familia, para mí ha sido un milagro"
Tras un diagnóstico que prácticamente les impedía ser padres, sus vidas han dado un giro radical con el nacimiento de su hijo Tomás

Marta y Simón junto a su hijo Tomás
Logroño - Publicado el
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La historia de Marta Martínez, una enfermera logroñesa de 30 años, es la de un sueño cumplido contra todo pronóstico. Después de que a ella y a su marido, Simón, les comunicaran que no podían tener hijos, el nacimiento de su pequeño Tomás hace dos meses ha supuesto una sorpresa mayúscula. “Para mí es un milagro”, confiesa Marta, que siempre había querido formar una familia. Este giro inesperado ha llenado de felicidad al matrimonio, que ya había descartado la idea de la paternidad.
Un embarazo totalmente inesperado
El momento de la noticia fue un verdadero shock, especialmente para su marido. Al ver el test de embarazo positivo, la primera reacción de Simón fue de incredulidad. “Imposible, imposible, imposible, eso es un falso positivo”, recuerda Marta que le decía. Esta sensación de no creérselo se mantuvo durante toda la gestación, hasta el punto de afirmar que “hasta que no nazca, no me lo creo”. El día del nacimiento, todavía abrumado, admitía: “Sigo sin creérmelo”.
Para mí es un milagro"
Madre
El parto fue largo y agotador, pero la emoción lo inundó todo. Mientras Marta lloraba de alegría, su marido se sentía “desubicado” ante la nueva realidad: “jolín, que es que soy padre”, exclamaba. Para toda la familia, la llegada de Tomás ha sido un acontecimiento muy especial, ya que ha sido “un niño superesperado, superdeseado y muy querido”.
Prioridades a contracorriente
Marta se considera una persona que vive “un poco a contracorriente” en cuanto a las prioridades vitales de los jóvenes. En su caso, la maternidad siempre estuvo por delante de otros objetivos materiales. “Para mí, por ejemplo, era prioritario tener un hijo antes que tener un piso”, explica la enfermera, que actualmente vive de alquiler con su marido. Marta defiende que, a pesar de las dificultades económicas, “hay que arriesgarse, porque si no, no se vive”.
Para mí era prioritario tener un hijo antes que tener un piso"
Madre
Lejos de verlo como una carga, para ella la llegada de su hijo no ha supuesto “ningún sacrificio”, sino todo lo contrario: “en mi vida él solo la ha mejorado”. Marta asegura que estaba muy mentalizada para los cambios que implicaba la maternidad, como la falta de sueño. Ahora, mientras ella disfruta de su permiso y valora una excedencia hasta que Tomás cumpla un año, su marido, que es maestro, ya se ha reincorporado al trabajo tras su permiso de paternidad.
El sueño de una familia numerosa
Criada en una familia con cinco hermanos, Marta siempre ha soñado con tener una familia numerosa. Esta experiencia vital, en la que ha tenido que compartir habitación hasta que se ha casado, ha marcado su deseo de replicar ese modelo. Sin embargo, tras la sorpresa de Tomás, el matrimonio no tiene planes definidos y deja la puerta abierta a lo que el futuro les depare: “Lo que Dios quiera”.
datos que llaman a la esperanza
La Rioja arranca 2026 con buenas noticias, más habitantes, más bebés y familias que deciden quedarse. No es una explosión demográfica, pero sí una señal clara de que algo está cambiando, y para bien. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en enero de 2026, La Rioja alcanzó los 329.490 habitantes, casi 2.700 más que hace un año.
En 2025 se registraron 2.060 nacimientos, 11 más que en 2024. La tendencia es clara, la natalidad sube, aunque de manera lenta, un dato que confirma el trabajo constante de las políticas de apoyo familiar. Cada bebé cuenta, y cada familia que decide quedarse aporta a la vida y al futuro de la región.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.





