José Manuel, al borde de quedarse sin vivienda por desahucio: "Me ayudaron económicamente y a buscar un empleo, tengo un piso de alquiler y no solo eso, tengo un trabajo que ellos lo gestionaron"
En La Rioja, 50.000 personas viven en exclusión social y 27.000 en situación severa. Historias reales como la de José Manuel muestran cómo Cáritas y Cruz Roja transforman vidas, ofreciendo hogar, apoyo y esperanza frente a la vulnerabilidad y la pobreza energética

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En La Rioja, unas 50.000 personas viven en exclusión social, y de ellas, 27.000 se encuentran en exclusión severa, el nivel más duro, donde la vulnerabilidad se convierte en un muro casi infranqueable. Son datos que revela el Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social, elaborado por la Fundación FOESSA y Cáritas Española, que analiza de manera exhaustiva la situación social y propone soluciones para construir una sociedad más justa.
Detrás de estas cifras hay personas concretas, con historias, nombres y vidas que se torcieron sin previo aviso. Como señala el informe, “detrás de cada cifra hay vidas bloqueadas y esfuerzos cotidianos por salir adelante”.
Historias que muestran fragilidad y esperanza
Hace poco más de seis meses, José Manuel, un logroñés de 61 años, fue desahuciado junto a su mujer y su hijo de 16 años. Tras quedarse sin empleo, sobrevivían con 440 euros al mes, apenas suficiente para llenar la nevera, y mucho menos para pagar un alquiler de casi 700 euros.
Cuando perdió la condición de vulnerabilidad por unos problemas judiciales, todo se vino abajo. Las administraciones ofrecieron soluciones temporales, parches que no resolvían la raíz del problema.
Fue entonces cuando Cáritas apareció como una mano que no se suelta. Primero, les pagaron una pensión para dormir bajo techo. Después, les ofrecieron un piso provisional. Y, sobre todo, se aseguraron de que no les faltara lo esencial, un plato caliente, un lugar donde descansar y una esperanza a la que agarrarse. Gracias a esa ayuda, José Manuel y su familia han recuperado la estabilidad y las ganas de mirar hacia adelante.
Historias similares son las de José Miguel, diez años sin trabajar, y Karen, que llegó a España hace cuatro años con su pareja y su hijo de dos. En ambos casos, la intervención de Cáritas permitió reconstruir vidas y recuperar oportunidades, transformando la fragilidad en esperanza.

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La exclusión social en La Rioja: cifras que preocupan
Entre 2018 y 2026, la exclusión social en La Rioja aumenta 4,1 puntos, y la exclusión severa casi se duplica, pasando del 4,5 % de la población al 8,7 %. Según Pedro Fuertes, de Cáritas Española, estos datos reflejan una sociedad cada vez más fracturada, donde los problemas de vivienda y empleo se retroalimentan.
Vivienda: En 2026, el 14,3 % de la población riojana y el 11,6 % de los hogares presentan algún tipo de problema de exclusión residencial. Un 8 % de los hogares sufre gastos excesivos de vivienda, quedando con ingresos por debajo del umbral de pobreza severa. Además, 10.000 personas viven en viviendas inseguras, y 26.000 en hogares inadecuados por insalubridad, hacinamiento o problemas de habitabilidad.
Empleo: La falta de trabajo estable y la precariedad laboral aumentan la vulnerabilidad. Entre 2018 y 2026, aunque el salario bruto mensual creció un 20 %, descontando la inflación, el avance real apenas llega al 3 %. Esto significa que muchas familias siguen caminando por la cuerda floja.
Salud: Más de 35.000 personas (10 % de la población) sufren exclusión en la dimensión de la salud. Un 7 % de los hogares no puede comprar medicación ni mantener tratamientos, y necesidades básicas como odontología, gafas o audífonos quedan fuera del alcance de gran parte de la población.
El perfil de la exclusión social en La Rioja es cada vez más reconocible, personas con nacionalidad extranjera, donde las tasas de exclusión rondan el 60 %, y hogares con niños, que sufren un impacto directo en el futuro de la infancia y juventud.

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La pobreza energética y la ayuda que cambia vidas
Casi 12.500 riojanos se benefician del Bono Social Térmico, una ayuda del Gobierno de La Rioja que otorga entre 200 y 400 euros según la situación económica y familiar.
Pero Cruz Roja no se queda de brazos cruzados. A través de su Área Medioambiental, trabaja directamente contra la pobreza energética, visitando hogares vulnerables, ofreciendo asesoramiento para mejorar contratos de luz y gas, encontrar precios más competitivos y facilitar material que reduzca el consumo.

Pobreza energética
En La Rioja, estas intervenciones marcan la diferencia entre quedarse fuera o tener un techo, entre pasar frío o recibir un plato caliente y calor en el hogar.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




