La borrasca Ingrid, un fenómeno extremo, activa las alertas por nieve en España: Frío polar, temporal de viento y nevadas generalizas desde los 500 metros en un invierno como los de antes
La borrasca Ingrid impacta en España con un temporal invernal de los de antes. Trae viento de más de 100 km/h, lluvias generalizadas y nieve desde los 500 metros. Te contamos qué zonas notarán más sus efectos y por qué se ha formado este fenómeno extremo

Filomena en Madrid, año 2021
Logroño - Publicado el - Actualizado
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El tiempo ha dado un vuelco. La borrasca Ingrid, que se ha formado en el Atlántico Norte, ha comenzado a afectar a España con fuerza durante las últimas horas. Su llegada ha traído de vuelta el frío, la lluvia intensa, la nieve a cotas bajas y rachas de viento huracanadas, en un temporal que muchos ya comparan con los inviernos “de antes”.
Este fenómeno meteorológico, catalogado como de alto impacto por la Agencia Estatal de Meteorología AEMET, está dejando un paisaje plenamente invernal en buena parte del país, especialmente en Galicia, Castilla y León, Cantabria, el norte de Navarra y La Rioja, donde la cota de nieve ha bajado hasta los 500 metros en algunos puntos.
La borrasca se ha profundizado de forma explosiva al desplazarse hacia las islas Británicas, un proceso que los meteorólogos llaman “ciclogénesis explosiva”: el centro de bajas presiones cae más de 20 hectopascales en solo 24 horas. En palabras sencillas, es una “borrasca que se intensifica de golpe”, generando un temporal de los que se hacen notar en toda Europa.
Lluvias generalizadas y rachas de más de 100 km/h
Durante la jornada del viernes 23 y el sábado 24 de enero, Ingrid ha extendido sus frentes por gran parte del país. Galicia, Asturias, León, Zamora, La Rioja, Navarra y País Vasco están recibiendo las lluvias más intensas, mientras que en zonas altas de la Cordillera Cantábrica se acumulan varios centímetros de nieve.
En el litoral gallego se han activado avisos rojos por fenómenos costeros debido a olas que superan los 8 metros, mientras que en zonas de montaña se mantienen alertas naranjas por viento, con rachas que pueden superar los 120 km/h en áreas expuestas.

Frío, viento
El divulgador meteorológico, José Calvo (Meteosojuela), ha mostrado en redes sociales animaciones del modelo ECMWF que confirman un desplome térmico generalizado y una capa de nieve creciente en el norte peninsular.

Modelo ECMWF
¿Qué es una ciclogénesis explosiva?
Aunque suene a término técnico, una ciclogénesis explosiva no es más que el nacimiento de un ciclón que se profundiza muy rápido. Ocurre cuando el contraste térmico entre dos masas de aire —una fría y otra cálida— genera una espiral de bajas presiones que se intensifica en cuestión de horas.

Nieve en Lleida
En este caso, Ingrid ha descendido más de 20 hPa en un solo día, lo que ha multiplicado la fuerza del viento y la extensión de los frentes. En Europa ya ha dejado impactos notables en Irlanda, Reino Unido y Francia, y ahora dirige sus efectos hacia la Península Ibérica.
La Agencia Estatal de Meteorología confirma que España está sintiendo el “efecto periférico” de la borrasca, lo que significa que no pasa justo por encima, pero arrastra masas de aire frío polar que afectan a todo el país. Esto explica que incluso en comunidades del interior se registren nevadas y heladas intensas.
Nieve desde los 500 metros y ambiente gélido
La aproximación de Ingrid ha cambiado completamente el panorama meteorológico. La cota de nieve bajará de 1300 metros a apenas 600 o incluso 500 metros en zonas del norte y oeste peninsular. En La Rioja, Soria, León o Burgos, las carreteras secundarias ya podrían cubrir de blanco, y los quitanieves trabajar sin descanso.
En altitudes medias, las temperaturas se han desplomado. Según los modelos, a 1.500 metros de altura (nivel 850 hPa) se alcanzan valores de -4 a -6 ºC, y a 5.500 metros (nivel 500 hPa), los termómetros marcan hasta -32 ºC sobre el noroeste peninsular. Esas cifras explican que la nieve se mantenga incluso en cotas bajas y que las heladas se extiendan por buena parte del país.

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Mar de fondo, frío polar y más frentes en camino
El temporal no termina con Ingrid. Detrás de ella vienen nuevas masas de aire polar que mantendrán el ambiente invernal durante varios días más. El mar Cantábrico seguirá muy alterado, con olas de hasta 9 metros, y el viento del noroeste seguirá soplando con fuerza, especialmente en zonas altas y costeras.
La descarga fría posfrontal —el aire helado que llega tras el paso de los frentes— está generando chubascos de nieve en amplias zonas de la mitad norte. En el Mediterráneo, aunque las lluvias serán más débiles, se espera un refuerzo del viento de poniente, sobre todo en Baleares y el bajo Ebro.

Fuerte oleaje en la costa de Valdoviño (A Coruña). Foto de archivo
Los modelos de predicción apuntan a que el domingo podría llegar un pequeño respiro, con intervalos de sol entre chaparrones, aunque las heladas nocturnas seguirán siendo fuertes. De cara a la próxima semana, no se descartan nuevos frentes que prolonguen la sensación de invierno clásico.
Más allá de los datos meteorológicos, Ingrid ha devuelto una sensación olvidada, la de un invierno de verdad. Nieve en pueblos donde hacía años que no se veía, chimeneas encendidas, escuelas rurales con rutas complicadas y agricultores pendientes del cielo.
Para muchos, esta borrasca reaviva la memoria de los temporales de los 80 y 90, cuando los inviernos duraban meses y las heladas eran parte de la rutina. Sin embargo, los expertos recuerdan que estos fenómenos, aunque espectaculares, son cada vez más irregulares debido a los efectos del cambio climático.
El problema no es que nieve, sino que lo haga de golpe, con cambios bruscos y extremos. Ingrid es, en ese sentido, una muestra del nuevo clima europeo, donde los temporales potentes conviven con largos periodos secos y temperaturas inusualmente altas.
La borrasca Ingrid ha traído el invierno que muchos esperaban y otros temían. Un temporal potente, con viento, lluvia y nieve a lo largo y ancho de España. Las próximas jornadas seguirán marcadas por frío intenso, heladas y mala mar, aunque poco a poco el tiempo tenderá a estabilizarse.
Si algo ha dejado claro Ingrid es que la naturaleza sigue teniendo la última palabra. Y que, cuando se lo propone, puede recordarnos en apenas unas horas cómo era de verdad el invierno de antes.



