Boletín

Llegada de pateras

Mustapha: “No tuve coraje para subirme a una patera”

Hablamos con Mustapha, inmigrante que acaba de llegar a España huyendo de las condiciones de vida en su país

César Mateu / Álex Aloy

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 13 ago 2019

Tras la llegada de varias pateras a las costas españolas y, concretamente a Baleares, los inmigrantes aguardan su destino con la incertidumbre de no saber qué va a pasar, si van a ser devueltos a su país o si, por el contrario, España les acogerá. En medio de este clima de duda y sufrimiento, solo aspiran a no volver la mirada atrás.

Hoy hemos conocido el caso de Mustapha, un inmigrante argelino recién llegado a Ceuta en busca de una vida mejor. De su país de origen, Argelia, cuenta que vivía en una constante vida de abuso, sin justicia justa y con corrupción a cada calle. Afirma que lo querían matar y que por eso y no otra razón emprendió el camino de la huida, no sin tener que dejar allí a su mujer e hijos.

Mustapha es uno más de todos los que se juegan la vida a diario solo para vivir sin ataduras ni miedos. “Aquí la vida es más barata que allí, por ejemplo, un kilo de patatas cuesta lo mismo en España que en Argelia, pero aquí se compran como si nada y allí se lleva una gran parte del sueldo”, explica.

Durante su relato, Mustapha confiesa que, a diferencia de otros compañeros suyos, él no tuvo el coraje de subirse a una patera y huir por el riesgo que provocaba acabar ahogados en medio del mediterráneo. Nos asegura, además, que muchos ingieren sustancias para evitar ser conscientes de la situación. “La mayoría de los que se suben tienen que tomar pastillas o incluso alcohol y así se quitan el miedo rápido”, relata. Cuenta, además, que en muchos casos el coste que suelen pagar por ir en busca de una vida mejor son sus ahorros y sus bienes.

LA LABOR DE CRUZ ROJA

Una vez en tierra, la intervención social de la Cruz Roja es básica para poder tener unas mínimas condiciones de adaptabilidad al entorno. En un primer momento, les hacen un chequeo médico, les ofrecen ropa, comida, bebida y, en ciertos casos, servicios de traducción.

Victoria Abellá, directora de emergencias de Cruz Roja Baleares, ha asegurado en declaraciones a COPE que la labor que han hecho los voluntarios en estas últimas intervenciones ha sido extraordinaria y ha agradecido mucho que no hubiera ninguna persona en mal estado de salud. Además, explica que desde Cruz Roja hacía bastante tiempo que no atendían a inmigrantes en Baleares, porque asegura, la llegada de estos es siempre imprevisible.

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