ENTREVISTA

El lento camino hacia la igualdad que no habremos conseguido ni el año 2073

EAPN alerta que cerca de 784.000 mujeres trabajan en condiciones de precariedad 

Audio

Presenta Cristina de Ahumada. Técnico Joan Oliver.

Presenta Cristina de Ahumada. Técnico Joan Oliver.

Tiempo de lectura: 5'Actualizado 15:13

Hablamos con Sali Guntín, vicepresidenta de la Red Europea contra la Pobreza y la Exclusión Social en España. Entrevista en La Mañana en COPE Más Mallorca, miércoles 4 de diciembre de 2019.

En el marco de la Jornada “Difusión de Resultados: Estudio de Género y Desigualdad”, la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español, EAPN-Es, ha presentado en Palma los principales resultados del Estudio sobre Desigualdad de Género y Derechos. La investigación tiene como objetivo hacer un análisis de la desigualdad de género y profundizar sobre los derechos económicos, sociales, cultural y políticos de las mujeres, poniendo el acento en aquellas mujeres que se encuentran en situación de vulnerabilidad.

La Jornada ha sido inaugurado por la Vicepresidenta de EAPN-Es, Sali Guntín, acompañada de la Directora de l’Institut de la Dona del Govern de les Illes Balears, María Duran, y el Director Técnico de EAPN-Illes Balears, Andreu Grimalt. Asimismo, al acto también asistido la Jefa del Servicio de la Subdirección General de Programas, Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades, Inmaculada Martínez; la Directora General de Servicios Sociales del Govern de les Illes Balears, Teresa Vallespir; la Directora Insular de Igualdad y Diversidad del Consell de Mallorca, Rosa Cursach y el Jefe de Sección de Igualdad del Ayuntamiento de Palma, Antoni Colom, los cuales han participado en una mesa redonda, donde se ha podido reflexionar sobre cómo promover una mayor integración de la perspectiva de género, sobre todo en aquellas políticas y actividades que involucran a personas en situación de pobreza.

Durante la presentación del Estudio sobre Desigualdad de Género y Derechos, la Vicepresidenta de EAPN-Es, Sali Guntín, ha destacado que aunque la democracia haya conllevado grandes avances en materia de igualdad, educación y en la en la incorporación de la mujer al empleo y a la acción política, todavía hoy queda mucho por hacer. De acuerdo con Guntín, “las mujeres han alcanzado la igualdad ante la ley pero no en su vida cotidiana, ya que los valores y los prejuicios patriarcales siguen vigentes en nuestra sociedad. Por tanto, el techo de cristal y el suelo pegajoso, que hace referencia a la precariedad de las ocupaciones más feminizadas y las enormes dificultades que tienen las mujeres para salir de ellas, acceder a otros ámbitos y conseguir unas condiciones laborales mínimamente dignas, sigue siendo lo habitual para muchas mujeres”.

El Estudio pone de relieve que cerca de unas 784.000 mujeres trabajan en precariedad: con un contrato temporal y con jornada a tiempo parcial, mientras que los hombres en la misma situación se reducen a la mitad, esto es, 395.800.

La segregación de genero dentro del mercado laboral a día de hoy sigue estando vigente. Los hombres tienen una preeminencia en profesiones relacionadas con las ciencias. Sin embargo, las mujeres tienen una mayor representación en el sector educativo, sanitario y trabajo social.

De igual forma, está más representada en actividades por las que no se percibe ningún salario, y si lo recibe es muy bajo, que genera problemas no solo en el presente, sino también en el futuro, dado que percibirán pensiones con las que apenas podrás subsistir cuando se jubilen o padezcan una enfermedad.

Cabe destacar que la diferencia salarial entre hombres y mujeres es del 22,4%, y que a medida que aumenta la edad, también lo hace la brecha salarial, pasando del 12,50% en edad de 20 a 24 años, al 26,91% para las mujeres con una edad comprendida entre los 55 a 59 años. Asimismo, las mujeres reciben un promedio de 85 céntimos por cada euro que gana el hombre.

En cuanto al emprendimiento, también existen desigualdades entre el hombre y la mujer: solo 1 de cada 3 trabajadores por cuenta propia es mujer, siendo la categoría profesional con más presencia la de la ayuda al negocio familiar.

De acuerdo con la tasa AROPE, las mujeres acumulan los porcentajes más altos de las variables de pobreza, desigualdad y la exclusión social. No en vano, el Informe del Estado de la Pobreza en las Islas Baleares 2018, el 19,7% de las mujeres están en situación de pobreza y/o exclusión social, mientras que los hombres en un 16,7%.

Por otra parte, los recortes en los servicios de atención a personas dependientes ha conducido a una vuelta a los roles de género tradicionales, al transferir la responsabilidad de la sociedad a los hogares. Respecto a ello, la Vicepresidenta de EAPN-Es, Sali Guntín, ha destacado que el 91% de las mujeres realizan tareas domésticas y se ocupan del cuidado de las personas en el hogar durante 4 horas y 29 minutos diarios, frente al 74,7% de los hombres que dedican en promedio 2 horas y 32 minutos.

En cuanto a las tasas de empleo, las mujeres de 25 a 49 años con hijos menores de 12 años, son más bajas que las tasas de empleo de las mujeres de la misma edad sin hijos. Por tanto, el mercado laboral como está actualmente configurado penaliza tener descendencia. Sin embargo, en el caso de los hombres resulta positivo para su empleabilidad: las tasas de empleo de los hombres de 25 a 49 años con hijos son superiores a las de los hombres de la misma edad sin hijos.

Respecto a la salud, las desigualdades entre géneros también se hacen palpables: el 33,5% de las mujeres y sólo el 25,2% de los hombres considera que su salud es “regular, mala o muy mala”. También las patologías relacionadas con la salud mental afectan especialmente a las mujeres en situación de vulnerabilidad. Asimismo, los porcentajes de mujeres con falta de atención sanitaria por causas económicas son más altos que los de los hombres.

El Estudio sobre Desigualdad de Género y Derechos también analiza el estado del conocimiento y la investigación en relación a la mujer. Las mujeres son más representativas en la Universidad, pero apenas 2 de cada 10 llegan a formar parte del cuerpo de los catedráticos.

La mayoría de la población entre los 30 y los 34 años de edad, que ni estudia ni trabajan son mujeres (25,15% mujeres, frente a un 15,3% de hombres). En este sentido, Guntín ha recordado que Eurostat atribuye esta diferencia a que son ellas mayoritariamente las que cuidan de los más pequeños de la familia o algún otro miembro y ha destacado que en el caso de la comunidad gitana casi 6 de cada 10 mujeres jóvenes (58%) están fuera del mercado laboral y del sistema escolar, dado que se dedican al trabajo doméstico.

El Estudio alude también a las zonas grises, en las que hay que actuar para avanzar en la igualdad de género: la prostitución, ya que sus efectos son devastadores para aquellas que la ejercen y, al mismo tiempo, imposibilita cualquier oportunidad de crear una igualdad real entre hombres y mujeres, y la participación política de las mujeres inmigrantes y refugiadas. 

La Vicepresidenta de EAPN España, Sali Guntín, también ha querido destacar que la violencia de género también es una expresión de la desigualdad del hombre respecto a la mujer y ha recordado que el año 2018, 47 mujeres fueron asesinadas. Asimismo, ha puesto el acento en que a pesar de que los hijos de las mujeres maltratadas son reconocidas como víctimas directas desde 2015, todavía el sistema presenta carencias en su protección, ya que desde el 2010 a 2018, 83 niños, niñas y adolescentes menores de 16 años fueron asesinados por la violencia machista, aunque solo 27 son casos reconocidos oficialmente.

Por último, la Jornada ha concluido con una mesa de experiencias donde entidades miembros de EAPN-Illes Balears, Cáritas Diocesana de Mallorca, la Cooperativa Jovent y Metges del Món IB, han explicado los proyectos que están llevando a cabo para luchar por la igualdad de género y el empoderamiento de mujeres en situación de vulnerabilidad.

Lo más