Acusado de agresión sexual a una menor y detención ilegal vuelve al banquillo para declaración de la víctima

La joven no se presentó en la vista oral, que se celebró el pasado 7 de noviembre en la Audiencia

Acusado de agresión sexual a una menor y detención ilegal vuelve al banquillo para declaración de la víctima

Ramudo

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 12:42

Un joven de origen brasileño, A.SdeA, que el pasado 7 de noviembre se sentó en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Lugo para responder por los supuestos delitos de agresión sexual y detención ilegal a una menor, regresará mañana -día 4 de diciembre- a sede judicial para completar la vista oral con la declaración de la víctima, que no se presentó a la anterior citación.

El juicio se celebró, aunque quedó pendiente el testimonio de la víctima, que no se presentó en la Audiencia Provincial, y en esa primera jornada de la vista oral el acusado negó los hechos y aseguró a preguntas de su abogada que “jamás” empleó la “fuerza” con la adolescente, porque las relaciones que mantuvieron fueron consentidas.

Tanto el ministerio fiscal como la acusación particular pidieron la suspensión del juicio, al no comparecer en la vista oral la propia víctima, aunque sí fue interrogada como testigo su madre, quien dijo entonces que desconocía el paradero de su hija.

Antes de iniciar el juicio, la defensa también solicitó la nulidad de las actuaciones, al considerar que la causa abierta por la supuesta agresión sexual vino derivada de unas escuchas a raíz de una investigación por tráfico de drogas y fue, por lo tanto, “un hallazgo casual” en el transcurso de una instrucción por delitos que no guardaban conexión.

En cualquier caso, la sala decidió continuar con la vista oral, con independencia de cuál sea su resolución al respecto en el momento de dictar sentencia.

El ministerio fiscal solicita una pena de dieciséis años de cárcel para el procesado y, según su relato, el acusado conoció a la menor en el verano de 2014 y en otoño de ese mismo año mantuvieron relaciones sexuales consentidas por ella en un hotel ubicado en las inmediaciones de la ciudad de Lugo, donde ambos consumieron cocaína y cannabis.

A finales de 2015, regresaron al mismo hotel y, según el escrito de acusación, “el procesado no hizo caso de las peticiones de la menor” y, a pesar de su negativa, “la sujetó con fuerza hasta agotar el acto sexual”.

La menor no acudió al médico y tampoco le contó lo sucedido a su madre, precisa el relato del ministerio fiscal, aunque ella “tuvo noticia de lo sucedido” a través de una “tercera persona”.

Fue en marzo de 2016, cuando el procesado, que conducía su automóvil por una calle perpendicular a Camiño Real, en la ciudad de Lugo, vio a la menor y “empuñando una pistola que no ha sido hallada”, le dijo “súbete al puto coche”.

“Intimidada, subió al vehículo y circuló por varias calles de Lugo en compañía del procesado”, precisa, hasta que “logró escaparse aprovechando el momento en el que el acusado” se bajó del automóvil y entró en un establecimiento.

Según el fiscal, la “víctima fue obligada a permanecer en el vehículo en contra de su voluntad durante un tiempo aproximado de quince minutos”, porque el procesado quería reprocharle “que esta hubiera comentado lo sucedido con otras personas”.

El fiscal pide 13 años de prisión por un delito contra la libertad sexual y otros tres años de reclusión por un delito “detención ilegal”.

Lo más