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El curioso caso de Santiago en verano: cuanto peor es el tiempo, más turistas

La capital gallega se llena con las borrascas de visitantes procedentes de Sanxenxo o Ribeira

El curioso caso de Santiago en verano: cuanto peor es el tiempo, más turistas

La plaza de la Quintana se llena estos días de paraguas

Alberto Varela

Tiempo de lectura: 1'Actualizado 12:55

Solemos pensar que la lluvia es mala para el turismo. Los visitantes tienen que sacar el paraguas y su principal preocupación acaba por ser la de buscar un sitio de abrigo.

Pues no siempre es así. En Santiago el sector hostelero se frota las manos cuando llega una borrasca. A los peregrinos y a los visitantes que de por sí escogen Compostela para pasar unos días se suman miles de amantes de la playa que llegan de localidades cercanas como Sanxenxo, Porto do Son o A Pobra do Caramiñal.

Si no está el día para disfrutar de la playa los turistas deciden en masa acudir a la Catedral, la plaza del Obradoiro o a comer en alguno de los restaurantes de la rúa do Franco, de las inmediaciones de la plaza de Abastos o de la rúa de San Pedro.

"Esta es la esencia de Galicia, tiene que llover", decía este mediodía a Cope Santiago un turista, y esa es la tónica general. "Me gusta que haga el tiempo típico del sitio que visito", añadía otro.

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LA BORRASCA ATRAE VISITANTES

Ya desde este miércoles se notó en la capital gallega una afluencia de gente superior a la de semanas anteriores y desde la sala de pantallas de la policía local avisan de que en días así se llenan los aparcamientos más céntricos y que se incrementa notablemente la circulación por las entradas a la ciudad desde media mañana.

La situación se repite hoy jueves, con calles del centro vuelven a estar repletas de turistas y a mediodía se producen colas en los restaurantes. En Santiago de Compostela no sólo la lluvia es arte, sino que atrae visitantes.

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