trasporte

Algunos brotes verdes en la línea ferroviarria entre Ferrol y Ortigueira

Renfe modificó el pasado 3 de febrero los horarios y tras una semana en marcha algunos de los "protagonistas" hacen balance

Tren de Feve circulando

Efe

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 01:20

Podría parecer un simple retoque, pero el tren que une Ferrol y Ortigueira, apenas 50 kilómetros por carretera, se ha dotado de nuevos horarios el pasado 3 de febrero y el cliente potencial parece responder positivamente al estímulo promovido por Renfe.

Es la culminación a la primera demanda de una larga lista lanzada por usuarios y ayuntamientos, que en los últimos años cargan contra un abandono que ven premeditado. "No estamos mejor que en Extremadura", cuenta a Efe el alcalde de San Sadurniño, Secundino García.

Es esta una de las localidades, la mayoría eminentemente rurales, que atraviesa un vetusto trazado encargado de comunicar la cabecera de una gran comarca que ronda los 200.000 habitantes y la zona de Ortegal.

Desde allí, el tránsito hacia la costa de la provincia de Lugo y Asturias, a través de la antigua Feve, comparte con el trayecto inicial un rosario de penalidades.

Desde el incendio de vagones que ahora copan titulares en otras comunidades autónomas a una sucesión de cancelaciones, retrasos y vías plagadas de maleza.

El regidor de San Sadurniño, del BNG, estima que la "esperanza es lo último que se pierde" y que el "cambio en el Gobierno del Estado" podría haber acelerado una nueva hoja de ruta: "Parece que quieren dar pasos, empezar a solucionar problemas estructurales".

Sugiere un "margen de confianza" para dar respuesta a las "necesidades de la gente" y confirmar el "anuncio de inversiones". "Si tienes frecuencias, utilizas el tren; parece que a veces nos tienen hipnotizados, que hubo gente que descubrió el problema con Extremadura", apostilla.

"SE HA AVANZADO ALGO, PRESIONAR SIRVE"

Su homóloga en el vecino Moeche, Beatriz Bascoy, valora a Efe que se ha "avanzado algo, presionar sirve", y solicita "ajustes técnicos", como que se adelante una conexión al filo de las dos de la tarde, plena salida de puestos de trabajo o aulas.

Eso sí, ensalza que ahora ciertos viajes no concluyan en San Sadurniño y lo hagan al norte, en Ortigueira: "Se notará en septiembre, permiten que utilice el tren mucha más gente; pueden organizar su vida". Al mismo tiempo, incide en que se precisa un "buen mantenimiento de vías" y que haya revisores.

"El número de usuarios sigue contabilizado a cero", matiza la alcaldesa, que tampoco descuida que en los últimos días "no hay tanta supresión de servicios, las máquinas funcionan bien". Prevé nuevas reuniones con Renfe o Xunta en el corto plazo.

Desde Cerdido, el regidor, Benigno Galego, asegura a Efe que su valoración es "positiva", aunque alude a la existencia de "bastante confusión" por falta de información previa.

El alcalde de un consistorio de poco más de 1.000 habitantes subraya que no "se avisó, pero estamos contentos; la mitad de las veces no pasaban, hace falta personal suficiente".

Avanza que queda "la segunda parte, mejora de infraestructuras", por lo que apela a la "cautela".

Coincide con los responsables políticos de su entorno en el mensaje, un viajero medio "puede llegar tarde un día, pero no todos", y opina que Renfe "siempre estuvo abierta al diálogo, pero no había hechos; vamos a ser optimistas".

La ausencia de personal suficiente o de maquinaria no envejecida complica tan siquiera disponer de datos fidedignos sobre el volumen de viajeros o no arriesgarse a detenerse en una curva pronunciada sin remedio.

PLATAFORMA

Es una de las insistencias de la Plataforma por la Defensa del Ferrocarril Ferrol-Ribadeo, que apunta al "fruto de las reclamaciones de los ayuntamientos a Renfe" cuando se refiere a la alteración en las frecuencias.

El colectivo puede al fin emitir una valoración positiva sobre la prestación y sostiene que se "mejoran notablemente los horarios".

La medida redunda en el entorno más urbano de Ferrol y Narón y en los municipios por los que luego pasean los convoyes, los rurales de San Sadurniño, Moeche y Cerdido; el destino, la villa costera de Ortigueira.

En la práctica, una línea de cercanías en una comunidad autónoma que carece de ellas de forma oficial. La sorpresa o la desinformación coparon las horas de estreno de los nuevos trenes, algo más madrugadores y llamados a facilitar el viaje de estudiantes, usuarios de centros médicos o trabajadores a la ciudad ferrolana o poblaciones intermedias.

Con el curso lectivo ya avanzado, algunos de los que se aproximan a los apeaderos prevén que en el próximo ejercicio puedan planificar de manera más cómoda sus desplazamientos.

Sin ir más lejos, podrían prescindir del alquiler de pisos fuera de su domicilio familiar.

Se ve personal, hasta ahora una quimera en algunas estaciones, para emitir billetes o simplemente informar, ya que la oscilación de ciertos minutos en los trenes más madrugadores provocó tardanzas en incorporarse a clases o empleos a comienzos de esta semana.

Las frecuencias se multiplican por cuatro entre Ferrol y Ortigueira, de dos a ocho en jornadas laborables, todo un gesto para usuarios que creen que se les "espantaba".

Son los mismos que en innumerables ocasiones se han quedado sin subir por avería o han tenido que redondear su singladura en taxi o autocar.

Pese a todo, la plataforma de apoyo a la línea advierte que continúa la carencia de controles; la consecuencia, un goteo de clientes que ahora disfrutarán de más comodidades, pero que no pagarán por su asiento tras años de lamentos. 

Lo más