Boletín

'Tarzán', el loro farmacéutico de A Coruña, obligado a jubilarse

Llevaba 45 años en una farmacia del barrio coruñés de Labañou. Una nueva ley impide la presencia de animales en las boticas

Audio

Javier Ramiro, dueño de la farmacia en la que trabajaba el loro 'Tarzán'

Noela Bao

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 17:16

Tarzán era un empleado ejemplar. Con más 40 años de experiencia laboral, saludaba a todos los clientes, los escuchaba y hacía equipo a la hora del café. Tarzán es un loro que, hasta este mes, era el boticario más famoso del barrio coruñés de Labañou. Vivía en el local de La Farmacia de Javi. Pero ha tenido que jubilarse anticipadamente por la aplicación de la nueva Ley de Ordenación Farmacéutica, que prohibe la presencia de animales en oficinas de farmacia.

Tarzán, con una cuchara

Tarzán, con una cuchara

El loro llevaba en el barrio más de cuatro décadas. La propietaria original de la farmacia era una “amante incondicional” de los animales, por lo que el local se traspasó hace cuatro décadas con Tarzán, pero también con “perros, tortugas y peces”, explica el dueño actual, Javier Ramiro. De esta fauna, solo quedaba el loro, un animal sociable que era la principal atracción para todos los clientes, a los que saludaba con un “hola”. “Los pacientes que pasan por la farmacia están extrañados y tristes”, cuenta Javier. Y es que “para muchos era un amigo más con el que hablaban y le contaban hasta sus problemas”, y se ha ido “de un día para otro” para cumplir la ley.

Vídeo

'Tarzán', saludando 

Javier siente alejarse de este alegre compañero con “un dolor terrible”“Es doblemente doloroso porque se nos jubiló este año la otra empleada más antigua que llevaba 45 años. La voz era muy similar a la de ella porque le enseñó a hablar desde cero”, afirma Javier, que cuenta como, entre sus compañeros, se consolaban diciendo que al menos la recordarían a través del timbre del animal. Mari, su compañera de toda la vida, es precisamente quien se ha hecho cargo de Tarzán, que al menos vive un “retiro dorado” en una casa en Gandarío. “Está en el campo, en la ría, con un pedazo de casoplón que ya nos gustaría a nosotros estar así”, ríe Javier.

Vídeo

Tarzán, en la Farmacia de Javi 

Ahora, en la farmacia, buscan cómo suplir la pérdida de Tarzán: “igual un loro de barro, de peluche...”, dice Javier. Sus compañeros lo visitan todos los fines de semana y recuerdan cuando bromeaban cómo sería el que más trabajaría de la farmacia. “Siempre decíamos: Tarzán nos va a sacar a todos con los pies por delante", afirma el boticario.

Tarzán, con sus compañeros de trabajo

Tarzán, con sus compañeros de trabajo

Lo más