La madre de Diego Bello revela en el juicio que un gobernador filipino amenazó de muerte a su hijo
Pilar Lafuente testifica en Manila y aporta una prueba clave que refuerza la tesis de que el joven coruñés fue víctima de una operación orquestada para matarlo

La madre de Diego Bello testifica en el juicio por el asesinato del joven
Coruña - Publicado el
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El juicio por el asesinato del joven coruñés Diego Bello en Filipinas ha vivido una jornada clave con la declaración de su madre, Pilar Lafuente, ante la jueza que instruye el caso en Manila. Lafuente ha relatado que su hijo le confesó haber recibido amenazas de muerte por parte de Miguel Villafuerte, un influyente gobernador filipino, un testimonio que supone una importante prueba para la acusación.

Pilar Lafuente, tras su declaración en el juicio por el asesinato de Diego Bello
La madre de Diego ha podido finalmente "aportar la información que llevamos tiempo guardándonos", según ha declarado a la salida del juzgado. Junto a su marido y su otro hijo, se ha mostrado satisfecha por cómo se desarrolló la vista y ha expresado su esperanza de que sirva "para dar un impulso a todo esto y acabar pronto". La familia sostiene que la muerte de Diego no fue una operación policial fortuita, sino una trama orquestada.
Un crimen en la isla de Siargao
Diego Bello tenía 32 años cuando murió tiroteado el 8 de enero de 2020 en la turística isla de Siargao. El suceso se enmarcó en una supuesta operación contra el narcotráfico dentro de la guerra contra las drogas del expresidente Rodrigo Duterte. Sin embargo, todo apunta a que la irrupción de los tres agentes fue una operación medida y planificada para acabar con su vida.

Los padres del joven español Diego Bello, Pilar Lafuente y Alberto Bello, en Filipinas
Según el relato de la madre, las intimidaciones eran serias. En una ocasión, una persona llegó a colocar un arma de fuego sobre la mesa durante un encuentro con Diego. En otra, tanto él como su socio habrían sido intimidados directamente por Miguel Villafuerte, miembro de una poderosa dinastía política y gobernador de Camarines del Sur, quien residía frente a la discoteca que regentaba el joven.
Cara a cara con los acusados
En la misma sala se encontraban los tres policías acusados del asesinato: el capitán Vicente Panuelos y los sargentos Ronel Azarcón Pazos y Nido Boy Esmeralda. Para la familia ha sido un cara a cara amargo y lleno de emoción, un momento "muy desagradable", como lo ha descrito el tío de Diego, Francisco Lafuente.
Francisco Lafuente ha explicado además el posible móvil de las amenazas del gobernador Miguel Villafuerte, a quien "le molestaba el negocio de Diego y de sus socios" por los ruidos y la actividad que generaba. "Les había advertido" ha señalado.
La recta final del juicio
Con la declaración de Pilar Lafuente finaliza la fase de testimonios y declaraciones de acusados y testigos. El juicio entra ahora en una nueva etapa en la que la jueza deberá cotejar los informes y pruebas antes de emitir un veredicto. Un proceso que, según el abogado, "puede ser meses, puede ser, un año o más".

La madre de Diego Bello, Pilar Lafuente, con su otro hijo y su marido
Tanto la familia como su abogado tienen previsto viajar a Filipinas un par de veces más hasta que termine el proceso judicial. De ser declarados culpables, los tres agentes de policía acusados se enfrentan a una pena máxima de cadena perpetua en las cárceles filipinas.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.




