Boletín

El emotivo adiós de una zapatería de A Coruña: “nos despedimos felices por hacer parte del comercio de barrio”

Calzados Docampo cerró tras casi medio siglo en la avenida de Finisterre

Mensaje de despedida de Calzados Docampo

Mensaje de despedida de Calzados Docampo 

Noela Bao

Tiempo de lectura: 1'Actualizado 16:33

Era uno de esos comercios de toda la vida. De los que estamos acostumbrados a ver todos los días. Hace una semana cerró sus puertas, y muchos se enteraron por la nota que dejaron sus propietarios, Susa y Jose, en el escaparate. Algunos ya lo sabían, porque dos meses antes anunciaron la liquidación y la jubilación. 

Tras casi medio siglo en el número 266 de la Avenida de Finisterre de A CoruñaCalzados Docampo echó el cierre, y su mensaje de despedida es todo un elogio al comercio de barrio. Protagonistas desde el "primer día de colegio" hasta la "boda" de muchos, con la "honestidad" y la "cercanía" como banderas...este es el texto íntegro de la misiva. 

“Estimad@s client@s,

Hoy hace 48 años abrimos con mucha ilusión este negocio familiar que nos ha permitido compartir con vosotr@s grandes momentos. Os hemos calzado a diario, en vuestro primer día de colegio, en vuestro cumpleaños, en fin de año... ¡e incluso en vuestra boda! Y todo siempre con cariño y entrega pues esas han sido siempre nuestras máximas.

Nos despedimos felices por hacer parte del comercio de barrrio; ese comercio cercano que, sin renunciar a la calidad, acompaña y aconseja desde la honestidad y la cercanía. Ese tipo de negocio familiar sin el cual nuestros pequeños barrios perderían buena parte de su vida.

Os decimos adiós con gran alegría y gratitud por tanta fidelidad y afecto recibidos.

Susa y Jose

A Coruña, a 7 de mayo de 2019”

Local de Calzados Docampo

Local de Calzados Docampo, en la avenida de Finisterre

“Nos vemos en el barrio”, añadía la cuenta de Calzados Docampo al compartir el mensaje en su Facebook, que acompañaban por la foto de Susa y Jose de jóvenes. Muchos usuarios aprovechaban para enviar mensajes cariñosos, compartir recuerdo o, simplemente, agradecer el trabajo de la pareja estos años antes de su merecida jubilación. Ahora, serán unos vecinos más como los cientos que atendieron durante 48 años detrás del mostrador. 

Lo más