David Croques, cazador en A Coruña, sobre los jabalíes en las ciudades: "Hay que limpiar, sí o sí, las fincas abandonadas en núcleos urbanos, y hay quien les da de comer en los parques. Eso es un error enorme"
La cuadrilla Os Fojeteiros Sen Corda, de Oza-Cesuras, ha capturado un enorme jabalí de 135 kilos

David Croques, cazador en Oza-Cesuras
Coruña - Publicado el - Actualizado
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La cuadrilla de cazadores Os Fojeteiros Sen Corda, del municipio de Oza-Cesuras (A Coruña), ha abatido un jabalí macho de 135 kilos durante una de sus salidas habituales de fin de semana. La captura de este imponente ejemplar se produjo en el entorno de Oza dos Ríos, una zona donde la presencia de estos mamíferos es cada vez más frecuente, incluso en la proximidad de núcleos urbanos.

Imagen del jabalí capturado en Oza-Cesuras
Según relata David Croques, uno de los integrantes del grupo, el método de caza es siempre el mismo: "A primera hora intentamos buscar por dónde estuvieron por la noche los jabalíes, para adivinar dónde pueden estar escondidos". Una vez localizada la zona, rodean el monte y sueltan a los perros "para intentar, si están, sacarlos cuanto antes".
El animal abatido este pasado sábado era excepcionalmente grande. Oírlo trotar por el monte era como presenciar un terremoto. Se trata de un ejemplar "muy oscuro, muy grande" y con unos colmillos que, según un compañero de la cuadrilla, "probablemente sea medalla de oro", algo nada habitual en esa zona de Galicia. El veterano cazador que lo abatió y el dueño de los perros sintieron un "orgullo" inmenso por la proeza.

Colmillos del jabalí abatido
Tras la caza, ahora toca pelar y despiezar el animal, que acabará en la cazuela. La carne de este descomunal jabalí, que según Croques "da para muchas personas", servirá para organizar varias comidas y cenas no solo para los miembros de la cuadrilla, sino también para sus familias y amigos
Una advertencia sobre los jabalíes urbanos
Más allá de la anécdota, David Croques ha reflexionado sobre una tendencia al alza. El gran jabalí fue localizado en una finca abandonada cerca del entorno urbano de Oza dos Ríos, una situación que, según afirma, es cada vez más habitual. La creciente presencia de estos animales en ciudades como A Coruña representa un problema que requiere medidas urgentes.
Hay que limpiar, sí o sí, las fincas abandonadas en núcleos urbanos"
Cazador de jabalíes
Para Croques, la solución pasa ineludiblemente por el mantenimiento de los terrenos baldíos: "Hay que limpiar, sí o sí, las fincas que estén abandonadas en núcleos urbanos, eso es súperimportante". Además, critica duramente a quienes alimentan a estos animales en los parques, una práctica que considera un "error enorme" porque "van a fijar población dentro de esos núcleos y cada vez van a más, y eso al final va a ser un tema incluso de salud pública”.
Afición, adrenalina y compañerismo
La cuadrilla Os Fojeteiros Sen Corda está formada por un grupo de entre 20 y 30 personas en el que prima la armonía y se combina la juventud de treinteañeros con la experiencia de miembros de hasta 86 años. Para ellos, la caza es una afición que describen como una mezcla de adrenalina y miedo.
Hay un momento que es un miedo, pero es un miedo muy, muy bonito"
Cazador, sobre el momento del disparo
David Croques confiesa que existe una sensación de temor cuando un animal rompe las zarzas y corre hacia él, pero lo define como "un miedo muy, muy bonito, porque al día siguiente quieres volver e intentas buscar otra vez sentir esa adrenalina".
Un servicio a la comunidad
Aunque lo hacen por afición, su labor no siempre es recreativa. La invasión de fauna salvaje en fincas y prados provoca que, en muchas ocasiones, se les solicite participar en batidas especiales para controlar los daños. Croques señala que son partidarios de métodos no letales fuera de la temporada de caza, simplemente para desplazar a los animales.

Presencia de jabalíes en el entorno urbano
Mientras tanto, el grupo continúa con sus salidas de los sábados, dedicadas ahora a perdices y conejos. Después de Reyes, quedarán todos los fines de semana de invierno para rastrear y cazar jabalíes. Eso sí, normalmente son más pequeños que la extraordinaria pieza de este fin de semana.
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.





