El secreto de Parreño para dar su mejor versión en el Deportivo: lo repite a diario
El portero blanquiazul está siendo uno de los mejores jugadores de lo que llevamos de temporada

Germán Parreño
Coruña - Publicado el
2 min lectura1:29 min escucha
Germán Parreño está siendo uno de los mejores jugadores del Deportivo en lo que llevamos de temporada. El portero está haciendo una gran temporada, dando un rendimiento más que notable. El meta ilicitano ha conseguido dejar su portería a cero en seis encuentros, solo superado por Víctor Aznar, del Cádiz, y Guille Vallejo, del Ceuta. El blanquiazul reconoce que se encuentra en su mejor momento como profesional: “Yo creo que sí. Me siento a gusto, más maduro y trabajando más que nunca, que siga así”
NUEVOS MÉTODOS DE ENTRENAMIENTO
Dentro de esa búsqueda de mejora constante, Parreño ha ido incorporando aspectos nuevos a su método de trabajo. Un profesional que ha ido añadiendo elementos diferentes a su forma de trabajar y de preparar los partidos para mejorar su nivel. Su rendimiento le da la razón. Ha terminado con cualquier duda o debate alrededor de la portería deportivista: "Hay muchos aspectos a trabajar. Puedes trabajar desde lo individual, físico, técnico, táctico, psicológico, cómo analizo al rival, cómo puedo mejorar yo... hay mil maneras y cada uno tiene que encontrar la forma más eficiente y la que le vaya mejor a uno. Soy muy curioso y pregunto mucho. Rápido aprendo conceptos nuevos o maneras de trabajar diferentes"

LA MEDITACIÓN, CLAVE
Parreño dedica todos los días unos quince minutos a la meditación. El portero entrena con el equipo y luego suele hacer trabajo en el gimnasio o lo que le toque en cada sesión. Una vez terminada esa parte más física, el portero hace su trabajo mental, psicológico. Desde hace meses, intenta meterse en una habitación para, con música suave, realizar diferentes ejercicios de concentración y meditación. Lleva meses y ya nota los efectos positivos. Considera que su concentración ha mejorado, con capacidad para centrarse en lo que realmente quiere, sin distracciones. Le está ayudando en el terreno de juego y en su vida personal. Lo ha convertido en un hábito. Es capaz de focalizarse en lo verdaderamente importante. Cuando empezó, el psicólogo le servía de guía para ayudarlo en los ejercicios. Ahora ya es autónomo y lo realiza sin ayuda. En esa búsqueda por la mejora constante, ha encontrado en esos minutos una ayuda importante y que ha llegado a su día a día para quedarse



