La huelga médica valenciana arranca con un alto seguimiento y los servicios esenciales garantizados
Los paros, que amenazan con posponer 60.000 citas, buscan un estatuto propio para los médicos ante el deterioro progresivo de la sanidad pública

Víctor Pedrera: "Hemos llegado a una situación que ha llevado a la sanidad a un verdadero problema"
Valencia - Publicado el
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La Comunidad Valenciana afronta desde este lunes una semana de paros en la sanidad pública convocados por el principal sindicato médico, CESM. La huelga, que podría repetirse una semana cada mes hasta junio si no se alcanza un acuerdo, amenaza con obligar a posponer más de 60.000 citas en la región. Sin embargo, el seguimiento de la protesta está condicionado por unos elevados servicios mínimos.

Sala de espera en el Hospital de La Fe en Valencia en el primer día de huelga
La Conselleria de Sanidad ha impuesto unos servicios mínimos de en torno al 75% en la actividad ordinaria y del 100% en todos los servicios esenciales, como urgencias hospitalarias, UCIs y quirófanos oncológicos. Esto ha permitido que intervenciones complejas, como una cirugía de corazón, se mantuvieran programadas con total normalidad en la primera jornada de huelga, según han confirmado familiares de pacientes.
El porqué de la huelga: la fuga de médicos
Víctor Pedrera, representante de CESM, explica que el objetivo es hacer rectificar a la administración ante una situación que ha llevado a la sanidad a un "verdadero problema". Según Pedrera, el sistema sanitario público "trata tan mal a sus médicos que cada vez es más difícil encontrar profesionales dispuestos a trabajar en las condiciones que ofrece".
Llevo en la sanidad pública más de 30 años, esto no lo había visto nunca"
Representante sindicato médico CESM
El deterioro progresivo de las condiciones laborales está provocando que los nuevos médicos ni se planteen trabajar en la pública y opten por la privada. "Llevo en la sanidad pública más de 30 años, esto no lo había visto nunca", afirma Pedrera, quien denuncia que hay especialidades donde ya es difícil retener a los profesionales que terminan su formación.
La reivindicación principal: un estatuto propio
Entre los motivos del descontento se encuentran "contratos, en algunos casos por días, condiciones laborales inaceptables, con 7 y 8 guardias al mes pagadas por debajo de la hora ordinaria" o jornadas en atención primaria de "50 y 60 pacientes". Esta precariedad genera un bucle: cuantos menos médicos hay, peores son las condiciones para los que se quedan.
La solución, según el sindicato, es la creación de un estatuto marco que se pacte con los médicos y que permita negociar unas condiciones laborales propias, distintas a las del resto de personal sanitario. Pedrera recuerda que los médicos realizan de forma obligatoria hasta 800 o 900 horas extra al año, que no computan para la jubilación, frente al límite de 80 horas del resto de trabajadores.
A pesar de los altos servicios mínimos, que solo permiten hacer huelga a un 20-22% del personal facultativo, el seguimiento en la primera jornada ha sido del 90% dentro de este grupo, según los datos aportados por el sindicato convocante.
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