Boletín

Detenidos los padres

Conmoción y luto en Godella y Rocafort tras el hallazgo de los dos niños enterrados

Mientras los padres permanecen arrestados, comienza la autopsia a los cadáveres de los niños y se preparan concentraciones a mediodía.

Cartel hoy en colegio Rocafort

Santi P.

Luis M.A.

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 10:51

Los Ayuntamientos de Rocafort y Godella han decretado tres días de luto oficial por la muerte de los dos niños de tres años y medio y cinco meses cuyos cuerpos sin vida fueron encontrados ayer tarde a última hora enterrados en este último municipio. Los padres continúan detenidos en dependencias de la Guardia Civil, aunque sin haber reconocido la autoría del crimen aún, según señalaba anoche el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Juan Carlos Fulgencio, a pesar de que fue la madre la que indicó donde los había enterrado.

Las banderas de Rocafort, donde estaba escolarizado el hermano mayor, ondean a media hasta desde hoy en señal de luto por este suceso, y a mediodía habrá una concentración a la puerta del Consistorio, donde se guardará un minuto de silencio en recuerdo de los dos menores y se leerá también un manifiesto. En el caso de Godella, municipio de residencia de la familia, el Ayuntamiento ha decretado tres días de luto y al mediodía se guardarán dos minutos de silencio en la puerta del consistorio en memoria de los menores.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha mostrado hoy su pesar por el hallazgo, muertos y enterrados, de los dos niños de corta edad que habían desaparecido en Godella. "No existen palabras que puedan definir el sentimiento ante una pérdida tan trágica como la de los dos pequeños en Godella. Todo mi cariño a sus seres queridos", ha escrito Sánchez en su Twitter.

Mientras tanto, los padres han pasado la noche detenidos en dependencias de la Guardia Civil y esta mañana se les practicarán nuevas pruebas toxicológicas para determinar si estaban bajo los efectos de estupefacientes. También esta mañana también, en el Instituto de Medicinal Legal de Valencia se les practicará la autopsia a los cadáveres de los dos niños. El informe preliminar forense apunta a que fueron muertos a golpes.

El hermano mayor estaba escolarizado en el colegio público de Rocafort. Al parecer, los servicios sociales habían abierto un expediente debido a los problemas mentales de los progenitores y la desatención hacia los menores que podía conllevar a la retirada de la custodia.

Sobre esos problemas mentales, la pareja decía ser antisistema y se vinculaban a los Illuminati, una secta de origen alemán. También solían consumir estupefacientes u setas alucinógenas y habían tenido problemas entre ellos. De hecho, la Policía Local de Godella había intervenido en varias ocasiones para pacificar a la pareja, la última vez al parecer, el pasado lunes.

La tragedia sucedió en una caseta en ruinas ocupada ilegalmente por esta pareja con antecedentes policiales. Él, de 32 años de origen belga, había trabajado ocasionalmente como pinche de cocina en bares de la zona; ella de 27 años, que participó en las algaradas del 15-M y asi lo difundió por redes sociales y al parecer últimamente vinculada a una secta. Ambos tenían antecedentes policiales y se les había abierto un expediente de servicios sociales a pesar de que el hijo llevaba varias semanas sin acudir al colegio público de Rocafort.

Todo sucedió en una caseta abandonada habitada por esta pareja de okupas entre dos urbanizaciones de alto standing como son Campo Olivar y Santa Bárbara en Rocafort, a unos 10 kms. de Valencia. En ella, llevaban malviviendo desde hacía dos años con sus dos hijos un niño de tres años y medio, Amiel y una bebé de 5 meses, Aachel.

Al llegar la Guardia Civil, los agentes se encontraron con una pintada en rojo en la caseta con la expresión “vais a morir todos” y en el interior infinidad de enseres, cabezas de animales y de muñecas colgando. El padre estaba sentado y pronunciando palabras inconexas, asegurando que la mujer había ahogado a los hijos en una balsa cercana para que se “reencarnaran”. No había rastro de la madre que había huido. Tres horas después era encontrada por la Guardia Civil con ayuda de perros adiestrados. Estaba desnuda escondida en el interior de un bidón.

Se desplegaba un enorme dispositivo de más de un centenar de agentes de Guardia Civil, Policias Locales y Protección Civil con apoyo de helicopteros para localizar a los dos pequeños ante las contradicciones en que incurría la mujer durante el interrogatorio. Al final, cuatro horas después, a las 19,30 horas, terminaba confesando la madre los dos lugares en los que había enterrado a sus hijos por separado, a unos cien metros de la caseta.

Lo más