“La guerra más urgente del mundo”: Manos Unidas lanza un grito contra el hambre que interpela a todos
La ONG interpela a la sociedad ante una lacra que afecta a casi 700 millones de personas y que desde la organización califican como un escándalo moral

“Declara la guerra al hambre”
Alicante - Publicado el
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La campaña anual de Manos Unidas ha arrancado con un lema que interpela directamente a la conciencia social y cristiana: “Declara la guerra al hambre”. Esta iniciativa sitúa de nuevo en el centro del debate uno de los mayores escándalos morales de nuestro tiempo, la persistencia del hambre en el mundo, y supone una llamada urgente a la responsabilidad humana.
Una lacra con cifras inaceptables
Los datos más recientes publicados por la organización revelan una realidad dramática. En 2024, se ha estimado que alrededor de 673 millones de personas padecieron hambre, lo que equivale a cerca del 8,2 % de la población mundial. Aunque esta cifra supone una ligera disminución respecto a años anteriores, desde la entidad la consideran "moralmente inaceptable".
La situación es especialmente grave en regiones golpeadas por conflictos, crisis económicas y desastres climáticos. En África, por ejemplo, la proporción de personas que sufren hambre supera el 20 % de la población, afectando a más de 300 millones de personas. Además, la inseguridad alimentaria aguda, la forma más extrema de hambruna, ha crecido hasta afectar a más de 295 millones de personas en 53 países.
Los orígenes de una lucha
La lucha de Manos Unidas contra el hambre tiene sus raíces en los años 60, cuando un grupo de mujeres de Acción Católica decidió movilizarse inspiradas por las palabras del Evangelio: “Tuve hambre y me disteis de comer” (Mt 25,35). Desde entonces, la organización ha ampliado su labor para combatir diversas formas de pobreza e injusticia, pero el hambre sigue siendo su principal foco de atención.
Ser un poco menos ricos para que otros muchos sean un poco menos pobres"
Obispo de la Diócesis Orihuela-Alicante
Un compromiso más allá de los gestos
En su mensaje de apoyo a la campaña, el obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, ha señalado que "declarar la guerra al hambre" implica un compromiso profundo que va más allá de los gestos simbólicos. Supone, según sus palabras, trabajar por cambios estructurales, apoyar proyectos de desarrollo sostenible, reducir el desperdicio de alimentos y promover políticas públicas más justas.
Munilla también ha hecho una llamada a la reflexión personal sobre los hábitos de consumo y la educación en valores como la solidaridad. El obispo ha insistido en la necesidad de "ser un poco menos ricos para que otros muchos sean un poco menos pobres", convencidos de que "ser sobrios para compartir" es una "verdad exigente y liberadora".
No cabe tampoco una mirada de simples telespectadores que se conmueven por unos segundos"
Obispo de la Diócesis Orihuela-Alicante
Ante este drama, el obispo ha afirmado que "no cabe mirar hacia el otro lado para no alterar nuestra digestión. No cabe tampoco una mirada de simples telespectadores que se conmueven por unos segundos". Ha concluido animando a una caridad activa y transformadora, que no se limite a dar lo que sobra, sino que luche para que nadie carezca de lo necesario para vivir dignamente e instando a todos a participar generosamente en la campaña.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



