Dos trabajadoras de una tienda de Tarragona compraron productos en el mismo local y acaban despedidas: "235 euros"
La que supervisaba la caja escaneó algunos artículos mientras otros fueron colocados en bolsas sin pasar el código de barras; el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña confirmó el cese del contrato

Se ve a gente comprando dentro de una tienda de ropa Primark.
Publicado el
3 min lectura
En un caso que ha generado considerable atención mediática, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha ratificado el despido disciplinario de dos trabajadoras de la tienda Primark en Tarragona. Flora, empleada del establecimiento, y Maribel, su supervisora en la caja, fueron despedidas por una serie de irregularidades relacionadas con la compra de productos a precios incorrectos, lo que les costó sus empleos.
Los hechos ocurrieron el 15 de diciembre de 2022, cuando Flora se dirigió a una caja destinada a personas con movilidad reducida, cargada con un gran volumen de artículos. En ese momento, Maribel, supervisora de dicha caja, procedió a cancelar una operación por un total de 235 euros, guardando el recibo de la anulación. A continuación, Maribel escaneó algunos de los artículos, mientras que otros fueron colocados en bolsas sin pasar por el escáner. Flora pagó solo 58 euros por una selección de productos, lo que no correspondía al valor total de los productos que había adquirido. A pesar de esto, se llevó tres bolsas de compras, que excedían el valor abonado.
El incidente, que podría haber pasado desapercibido, fue analizado detenidamente por la empresa, que identificó varias irregularidades en el procedimiento. El sistema de caja mostró que los supervisores no tienen permitido gestionar cobros sin la autorización de un superior y que todos los empleados deben identificarse al realizar compras, un protocolo que no se cumplió en este caso.

Tienda Primark en el centro comercial El Mirador. Jinámar, Las Palmas, Gran Canaria, Islas Canarias
Aunque en el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores no se menciona explícitamente el despido por robo o hurto, sí existe una cláusula que regula la transgresión de la buena fe contractual, un principio que debe guiar la relación laboral. En este caso, el tribunal determinó que la actitud de las trabajadoras violó esa buena fe, justificado así el despido.
Despido disciplinario
Maribel fue despedida el 21 de diciembre de 2022, y Flora, en su calidad de empleada, también recibió la misma medida disciplinaria poco después. A pesar de que Flora intentó impugnar su despido en los tribunales, argumentando que se violaba su derecho a la conciliación laboral y familiar, la sentencia desestimó su recurso. En su demanda, Flora alegaba que su despido no solo era injustificado, sino que también afectaba su derecho fundamental a la conciliación, pero el tribunal no consideró que existiera prueba suficiente para apoyar sus reclamaciones.
En su recurso de suplicación, Flora insistió en la nulidad de la sentencia, alegando que la valoración de pruebas fue incorrecta. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña reafirmó que el juzgado social de Tarragona había actuado correctamente al valorar las pruebas, incluidas las grabaciones de seguridad, que confirmaron las irregularidades en las transacciones.
El tribunal concluyó que el despido de ambas trabajadoras era proporcional y justificado, ya que las acciones de Flora y Maribel comprometieron gravemente la relación de confianza y violaron las normativas internas de Primark, lo que justificaba el despido disciplinario.

Vista del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, Palau de Justicia en Passeig de Lluis Companys
Este caso pone de relieve la importancia de la confianza mutua en el entorno laboral, especialmente en el ámbito del comercio, donde las políticas de seguridad y control son fundamentales para el buen funcionamiento de las empresas. Aunque la decisión judicial podría parecer severa, el tribunal dejó claro que el despido fue una respuesta adecuada a la gravedad de los hechos.



