"No salen a trabajar porque pierden dinero y prefieren quedarse en casa, la situación del camionero es insostenible pagando estos precios de gasoil"
El sector exige al Gobierno medidas urgentes ante una situación que califican de "absoluta locura"

la dura advertencia que ha lanzado Carlos Folchi, secretario general de la Associació General de Transportistes Autònoms i Pimes de Catalunya (AGTC), en una entrevista en el programa “Herrera en COPE Cataluña”.
Barcelona - Publicado el
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El sector del transporte está al borde del colapso. La imparable subida del precio de los carburantes ha puesto en una situación límite a miles de autónomos y pymes, muchos de los cuales ya se ven obligados a trabajar a pérdidas o, directamente, a parar su actividad. Esta es la dura advertencia que ha lanzado Carlos Folchi, secretario general de la Associació General de Transportistes Autònoms i Pimes de Catalunya (AGTC), en una entrevista en el programa “Herrera en COPE Cataluña”. Folchi ha dibujado un panorama desolador, donde la viabilidad económica de un sector esencial para la cadena logística del país está gravemente comprometida por lo que considera subidas especulativas de precios y por la inacción del Gobierno. La situación es tan crítica que las principales asociaciones del sector ya exigen una reunión de urgencia con el Gobierno para implantar medidas de choque, como la bonificación de 20 céntimos por litro, que eviten un paro generalizado de consecuencias imprevisibles.

Un camionero mientras conduce su camión que hace una ruta internacional
Una escalada de precios "incomprensible"
Carlos Folchi ha sido tajante al calificar la situación actual de los precios del carburante: "es una absoluta locura". El secretario general de AGTC ha mostrado su perplejidad por la velocidad con la que suben los precios en comparación con la lentitud con la que bajan. Según ha explicado, "es incomprensible la subida que se ha producido en el precio del combustible". Para ilustrarlo, ha puesto un ejemplo reciente: "los 2 últimos días, tanto ayer como antes de ayer, el precio del barril bajó de los 108 dólares a 88. Y por ahora no vemos que haya bajado el precio del combustible". Sin embargo, ha recalcado, "antes de que empezase a subir el precio del petróleo, ya estaban subiendo el precio en las gasolineras".
Aquí es obvio que hay un oligopolio, que es el de las grandes petroleras, pues que está haciendo negocio con esto"
Para la patronal del transporte, la explicación apunta en una única dirección. "Aquí es obvio que hay un oligopolio, que es el de las grandes petroleras, pues que está haciendo negocio con esto", ha denunciado Folchi. Ante esta situación, que considera un abuso, AGTC no se ha quedado de brazos cruzados. "Ya hemos pedido al gobierno de España que intervenga la Comisión Nacional del Mercado y la Competencia, justamente para verificar si no se han producido conductas irregulares en los precios que se están fijando en los postes de combustible", ha anunciado. El objetivo es que el organismo regulador investigue si existe una fijación de precios que está perjudicando tanto a profesionales como a particulares, pero con un impacto especialmente devastador en un sector para el que el carburante es su principal materia prima.

Un camionero cierra las puertas de su remolque de carga estacionado. Conductor profesional con guantes resistentes.
Trabajar a pérdidas o parar el camión
Las consecuencias económicas de esta escalada de precios son demoledoras para los transportistas. Folchi ha detallado que el combustible, que en condiciones normales supone cerca del 30% de los costes de producción de un transportista, "ahora mismo con las subidas que han habido se ha convertido en un 40 por 100". Este aumento de diez puntos destruye automáticamente la rentabilidad de una actividad "con unos márgenes comerciales muy pequeños", volviéndola inviable. La situación es especialmente dramática para la parte más vulnerable del sector. Tal y como ha recordado el secretario general de AGTC, "en el transporte hay un gran número de autónomos y micropymes", concretamente, constituyen "el 80 por 100 del sector". Estos profesionales "tienen muy poco margen y tienen muy poca capacidad para negociar y fijar condiciones óptimas con sus clientes", ya que a menudo trabajan para grandes operadores que se muestran reticentes a aceptar subidas de precios en las tarifas.
Esta combinación de aumento de costes y falta de poder de negociación ha desembocado en una disyuntiva crítica. "Tenemos a transportistas que están trabajando a pérdidas, puesto que los precios de las operaciones de transporte no cubren los costes", ha reconocido Folchi. La alternativa es aún más preocupante para el conjunto de la economía. "Tenemos ya transportistas que no están dispuestos a trabajar a pérdidas y directamente no están saliendo a trabajar", ha advertido. Por ahora, este paro silencioso no tiene "ningún impacto en la cadena logística de forma perceptible por el conjunto de los ciudadanos", pero el aviso es claro. Si la situación se prolonga, las consecuencias podrían ser severas.
Un Gobierno "inactivo" ante la crisis
Folchi se ha mostrado especialmente crítico con la actitud del Ejecutivo. "Lo que nos sorprende es que ayer hubo consejo de ministros y no se adoptó ninguna medida, cuando ya tenemos la experiencia de la guerra de Ucrania y sabemos lo que hay que hacer", ha lamentado. El representante de los transportistas ha acusado al Gobierno de "absoluta ignorancia de la gravedad de la situación" y ha alertado de que su "inactividad" puede provocar problemas serios y preocupantes "antes o después". Esta falta de respuesta es todavía más acuciante si se tiene en cuenta que los mecanismos existentes para mitigar las subidas del carburante "se hacen absolutamente ineficaces e inviables" en el contexto actual.
El sector al completo, agrupado en el Comité Nacional del Transporte, se reúne este mismo día para formalizar una petición de medidas urgentes al Gobierno. Entre las exigencias irrenunciables se encuentran la ya mencionada intervención de la CNMC y, sobre todo, la implantación de una "bonificación de 20 céntimos por litro para los transportistas en el precio de combustible", una medida que ya se aplicó en el pasado. Folchi confía en la "capacidad negocial" del sector para conseguir que el Ejecutivo actúe. Sin embargo, la amenaza de un paro, ya sea convocado o de facto, planea sobre la mesa de negociación. "Si no es así, evidentemente, estamos condenados a tener un serio problema en el sector del transporte y la logística, que puede acabar desembocando en una situación de paro", ha sentenciado. Un escenario que se produciría, como ha repetido, no solo por una convocatoria formal, sino porque los profesionales "directamente prefieren quedarse en casa antes que salir a trabajar".
Este texto ha sido elaborado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



