Grupos mafiosos alquilan pisos para subarrendarlos a turistas y los propietarios se sienten desamparados

Las víctimas de estas tramas no cuentan con el apoyo del Ayuntamiento de Barcelona, quien responde con multas a los propietarios de las viviendas

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Tiempo de lectura: 2'Actualizado 13:36

Carlos Sotomayor es el propietario de un piso situado en la calle Ocata, cerca de la estación de Francia. Hace cinco meses que, sin saberlo, alquiló el piso a un miembro de una banda mafiosa que se dedica a subarrendarlo a turistas a través de la plataforma Airbnb. Sotomayor asegura que hace cinco meses que no le pagan la renta ni los suministros, es decir, no pagan agua, ni luz ni gas. De hecho, demandó a la cara visible de la mafia por presentar nóminas falsas y por impago. Mientras tanto, el grupo mafioso se lucra de los gastos de los turistas que llegan al piso de Sotomayor a través de la plataforma. 

El caso de Sotomayor, no obstante, no se trata de un caso aislado. Según cuenta el propietario, el Ayuntamiento tiene constancia de que unos "200 pisos" se encuentran en esta situación: el propietario lo pone en alquiler a través de una agencia inmobiliaria y resulta que el inquilino es miembro de un grupo mafioso que se lucra subarrendandolo a los turistas. 

Las víctimas de las tramas dedicadas a alquilar pisos para subarrendarlos a turistas se sienten desamparadas por parte del Ayuntamiento de Barcelona y, también, por parte de la justicia. Desde que Sotomayor se dio cuenta de lo que estaba sucediendo en su vivienda, empezó a mandar cartas al Ayuntamiento de Barcelona. El propietario asegura que explicó al consistorio que fue la persona a quien alquiló su piso en septiembre quien lo subarrienda por Airbnb, pero afirma que la "única respuesta" que recibe son las amenazas de multas. Sotomayor defiende que es la "mafia organizada" quien lleva a cabo la trama ilegal y asegura que, a parte de explicarlo a través de cartas al Ayuntamiento, también lo ha podido "demostrar". El propietario defiende que "no tiene la culpa" y que lo único que quiere es cobrar el alquiler y los gastos y que su piso no esté expuesto ilegalmente en plataformas para alquiler a turistas. 

Aunque muchas de las advertencias municipales quedan archivadas, pocos días atrás Sotomayor, harto de verse durante cinco meses en la misma situación, decidió poner una plancha de acero para que no entrasen los estafadores. No obstante, el grupo mafioso enseguida la tumbó y volvió a entrar. Los vecinos oyeron movimiento y ruido y no dudaron en llamar a Sotomayor. El propietario, a su turno, optó por llamar a los Mossos, quienes, finalmente, entregaron las llaves a Carlos Sotomayor, dueño de la vivienda situada en la calle Ocata. 

Sotomayor lamenta que cuando el caso se vuelve mediático Airbnb pasa "de puntillas" cuando es "perfectamente consciente" de que durante cinco meses, ha tenido un piso sin licencia y se ha lucrado a través de este. El propietario está angustiado porque, de momento, hay impunidad por esta banda mafiosa y quien recibe las consecuencias son "los ciudadanos". 

A raíz de esta situación, Sotomayor ha creado una plataforma denominada 'Propietarios Afectados por la Indefensión". El propietario concluye que lo que no hace "la justicia" lo tienen que hacer los "ciudadanos", ya que tanto él como el resto de personas que se encuentran en medio de esta trama ilegal sin tener nada que ver, se sienten desamparados por el Ayuntamiento de Barcelona y la justicia. 

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