Boletín

La mano del hombre está detrás del incendio del Parque Nacional de Guadarrama

La investigación determinará si se trata de una negligencia o de algo intencionado

La perimetración no ha terminado pero la superficie afectada rebasará las 200 hectáreas

UME La Granja

COPESegovia

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 14:39

En la sierra de Guadarrama sigue la lucha contra el fuego. Las llamas devoran parte del Parque Nacional y más de 200 personas se afanan por terminar con el que, hasta el momento, es el peor incendio forestal en la provincia este año. Atacan desde tierra y aire. El coordinador de la Dirección General de Medio Natural de la Junta de Castilla y León, Javier Muñoz, se ha referido a las causas. Según sus palabras, no hay duda de que la mano del hombre está detrás. La investigación debe determinar si se trata de una negligencia o de algo intencionado.

Aunque continúa la perimetración y las labores para controla el incendio del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, los primeros cálculos apuntan que la superficie no será menor a las 200 hectáreas. Ese combate contra las llamas tiene en la temperatura y en las rachas de viento a sus peores enemigos, como ha afirmado el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, que también se ha desplazado este lunes al puesto coordinador de mando, en La Granja.

A última hora de la tarde de este domingo, se sumaba al dispositivo la Unidad Militar de Emergencias. El teniente coronel Juan Esteban Rodas manda el primer batallón de intervención, de los que trabajan en el frente de izquierdo del incendio, que presenta barrancos, que constituyen la principal dificultad para la extinción.

En cuanto al frente derecho, es fundamentalmente atacado por efectivos de la Junta de Castilla y León, Parques Naciones y Protección Civil, entre otros. Al dispositivo, además de los medios del Ministerio de Defensa, se han sumado algunos del Ministerio de Agricultura y también de la Comunidad de Madrid. Pese al ingente volumen de medios y personas movilizado, por el momento lo único que se debe lamentar, más allá del desastre natural, es una herida leve en uno de los trabajadores de extinción, como ha comentado el delegado territorial de la Junta, Javier López-Escobar. Ha sufrido un corte en una de sus manos, con posible afección a un tendón.

Como máximo representante en Segovia de la Administración regional, López-Escobar ha confirmado que mantendrá el nivel 2 de peligrosidad en tanto en cuanto haya el más mínimo riesgo para el territorio del Parque Nacional. De hecho, los representantes de las distintas administraciones han destacado los intereses nacionales que están en peligro en este incendio.

Pero, al margen de las administraciones, también han cobrado gran protagonismo los vecinos. Durante toda la mañana, las conversaciones han estado plagadas de términos como “pena” o “rabia”. Y a los vecinos, precisamente, se ha referido el alcalde del Real Sitio de San Ildefonso. Samuel Alonso pasaba por Herrera en COPE y recalcaba que el comportamiento de los granjeños está siendo ejemplar.

La inmensa mayoría de esos vecinos y voluntarios están dando aliento a los medios desplazados para luchar contras llamas. No obstante, uno de los vecinos de la urbanización más cercana al punto donde se inició el fuego ha lamentado, en declaraciones recogidas por COPE, que no existiera mayor coordinación en los momentos iniciales. Javier Fonseca ha asegurado ser ingeniero forestal y manifestaba que habría sido posible la extinción cuando solo se trataba de un conato.

Desde las Administraciones públicas responsables del dispositivo lo han defendido. El delegado territorial de la Junta, Javier López-Escobar, afirmaba la competencia de ese operativo y la organización con la que cuenta, descartando entrar en discusión, decía, con cualquier ciudadano. Ciudadanos, los del Real Sitio de San Ildefonso, que han pasado en vela la última noche, según su alcalde.

Samuel Alonso ha realizado también una defensa cerrada de los profesionales que luchan contra el fuego y de todos los medios desplegados. Todo indica que el trabajo de extinción se va a prolongar, como mínimo, a lo largo de todo el día de hoy.

Lo más