Salamanca ahorra el agua de todo un año gracias a la modernización de su red de abastecimiento
El Ayuntamiento impulsa una inversión millonaria para renovar kilómetros de tuberías, reducir las averías y mejorar la calidad del servicio a los ciudadanos

Renovación tuberías en la calle Pozo Amarillo de Salamanca
Salamanca - Publicado el
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La céntrica calle Pozo Amarillo de Salamanca, en el tramo entre Gómez Moreno y Correhuela, permanece cerrada al tráfico desde este lunes por los trabajos de renovación de la red de abastecimiento. La duración estimada de las obras es de dos semanas, tiempo durante el cual el tráfico se desviará por las calles adyacentes.

Corte de tráfico en la calle Pozo Amarillo
Esta actuación forma parte del fuerte impulso que está dando el Ayuntamiento de Salamanca a la renovación de las infraestructuras hídricas en los barrios de la ciudad. El objetivo es prevenir la rotura de tuberías y mejorar la calidad del servicio que se presta a los ciudadanos.
Una inversión millonaria
Las obras en Pozo Amarillo se suman a las acometidas en 2025, que renovaron un total de 11.544 metros de tuberías en 69 calles de 10 barrios con una inversión de casi 3,7 millones de euros. Así, la renovación ya comprometida en el actual mandato supera los 15,9 kilómetros en 75 calles, con una inversión total de 4,8 millones de euros.
Esta fuerte apuesta inversora del consistorio salmantino se añade a la ejecutada durante el mandato anterior. En ese periodo se renovaron cerca de 21,5 kilómetros de tuberías en 106 calles de la ciudad, con una inversión total superior a los 8,7 millones de euros.
Ahorro de agua y menos averías

Grifo abierto
Desde la puesta en marcha del sistema de Gestión Activa de Presiones (GAP) en 2017, la renovación de la red ha propiciado un ahorro neto superior a 18,8 millones de metros cúbicos de agua. Esta cantidad supera el suministro necesario para toda la ciudad de Salamanca durante el año 2024.
Gracias a este sistema inteligente, en el primer semestre de 2025 solo se han registrado 49 roturas, lo que supone un 43% menos que antes de su implantación. El GAP, que regula la presión en la red según la demanda, consigue aumentar en dieciséis años la vida útil de las tuberías.
El sistema se controla desde la potabilizadora, a cuyo centro de mando llegan más de 10.000 datos diarios. Esto permite a los profesionales del Servicio de Aguas de Salamanca tener la red monitorizada de forma permanente para mejorar la calidad del servicio, evitar averías y minimizar las pérdidas.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.



