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Una playa en plena meseta, al pie de la montaña palentina

Valderrábano guarda un secreto con celo entre los vecinos y ajeno a las miradas de quién no lo conoce

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Manuel LobejónPalencia

Tiempo de lectura: 1'Actualizado 11:54

El norte de la provincia de Palencia es un paraíso en sí mismo, una buena mezcla entre arte románico, paisajes y buena gente. Azotado por la terrible despoblación y el envejecimiento de la población durante el duro invierno.

Enmarcado en la comarca de la Vega-Valdavia a un paso de la montaña palentina, un pequeño municipio llamado Valderrábano de tan solo medio centenar de habitantes en invierno, es la envidia de las localidades vecinas en verano.

En el cobijo entre las cuestas y las lomas de Valderrábano se esconde una piscina formada por una presa cuya agua mama de un arroyo de manantial cercano. El hombre puso el dique de contención y la naturaleza ha hecho el resto.

Es el lugar de baño de los habitantes de esta localidad y de todos aquellos de los alrededores a los que se les ha compartido esta “especie de secreto”.

Esta suerte de playa en plena montaña, cuenta en sus dos laterales con arenales que permiten el baño en sus aguas tranquilas, poner una toalla e incluso si el sol aprieta una sombrilla. Aquí no hay aglomeraciones y tampoco se compite por un metro cuadrado de arena. Sus aguas, filtradas por los propios juncos del arroyo, son cristalinas.

Al lado una campa donde guarecerse a la sombra de los árboles y sentarse en unos bancos a saborear una buena comida campestre.

No intenten localizarlo en el buscador de Google ni en su navegador de mapas, (ni siquiera en la versión de satélite). Quizá tampoco sea fructífera la búsqueda si simplemente se acerca y pregunta alguno de sus vecinos (sobre todo los más mayores sino le reconocen como el hijo o nieto de tal).

Nosotros... como simples contadores de historias, guardaremos el secreto.

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