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Los agricultores tienen que cultivar lo que demanda el consumidor

Internet  llega a los regadíos con más producción  a menor coste 

Alimentos de cuarta gama.

Maribel Fernández

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 15:32

La Escuela de Ingeniería Agraria e Industrial de León ha sido el escenario de una interesante jornada sobre los regadíos del futuro, dirigida a las comunidades de regantes, técnicos y profesionales de la agricultura. Con las nuevas tecnologías aplicadas al campo, el avance es impresionante. La modernización y la innovación son factores claves para los que deseen seguir en el sector agrícola-ganadero.

Se habla del uso de la teledetección, GPS, información geográfica, cambio climático y un largo etcétera de asuntos que preocupan al profesional. En una provincia como León donde el maíz es un cultivo predominante, hay que modificar las ideas y pensar en otros cultivos alternativos como las hortalizas, frutas y verduras que demandan los consumidores en el supermercado.

Son los productos de cuarta gama que se presentan lavados, troceados y envasados. Entre los asistentes a la Jornada se encontraba la consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, Milagros Marcos, que aseguró que de seguirse los criterios marcados por la Dirección General de Innovación de la Unión Europea, para el año 2030 se podrían generar en Castilla y León hasta 10.000 nuevos puestos de trabajo y un beneficio económico de 774 millones de euros anuales, que se lograrían mediante actividades económicas que hoy “no se conocen” o “mejorando rendimientos, ajustando las variedades productivas al cambio climático”.

Así lo apuntó la consejera durante su participación en la jornada ‘Innovación hacia la agricultura de precisión en el nuevo regadío. Uso de teledetección, sistemas de información geográfica, GPS y herramientas para la toma de decisiones’ celebrada hoy en la Escuela de Ingeniería Agraria y Forestal de León.

Durante su intervención en esta jornada, Marcos puso en valor “las posibilidades de futuro que tiene el campo de Castilla y León si se adapta a las nuevas tecnologías y si es capaz de incorporar la innovación y lo que supone el reto de producir más gastando menos y contaminando menos”.

Unas iniciativas que, según recordó, están recogidas en un plan estratégico vinculado a la bioeconomía, presentado hace unas semanas y elaborado en colaboración con todo el sector para “facilitar el trabajo del campo, conseguir mayores rendimientos con el mismo número de cabezas de ganado y hectáreas, adaptando las variedades desde el punto de vista genético y aprovechando más lo que ahora son residuos como el suero lácteo o las tecnologías satélite”, con las que se facilitaría “el acceso de la gente joven al campo al simplificarse el trabajo que suponen las explotaciones agrarias y ganaderas”.

La consejera de Agricultura y Ganadería destacó los cinco millones de euros con los que está dotado el Plan de Bioeconomía ya presupuestado, al que se suma un nuevo modelo de investigación “en el que se forman grupos a demanda de los propios productores y la industria de transformación y equipos mixtos en los que forman parte agricultores, ganaderos, industria tranfromadora e investigadores”.

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