AGRICULTURA

Veinticinco jóvenes agricultores se incorporarán este año al sector en el Bierzo, según Asaja

Cerca de la mitad lo hará en tareas relacionadas con la ganadería, incluida la apicultura

Asaja

Ical

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 13 ene 2019

La organización agraria Asaja estima en 25 el número de jóvenes que se incorporarán al sector como agricultores profesionales en la comarca del Bierzo, al amparo de las ayudas convocadas por la consejería de Agricultura. Desde el 30 de septiembre de 2017, cuando finalizó la anterior solicitud de estas ayudas, Asaja ha tramitado ya en la comarca 17 solicitudes de incorporación de jóvenes y no espera muchas más en las próximas fechas, por lo que junto a las que se hayan tramitado a través de otros colectivos, se llegaría a esa cifra estimada de 25 incorporaciones.

Al respecto, los responsables de la organización agraria recordaron que estas ayudas exigen compromisos de permanencia en el sector y exigen una profesionalidad basada en la ocupación en la actividad y en que las rentas del trabajo sean mayoritariamente agroganaderas. Estos jóvenes previamente han participado en los cursos de formación impartidos por Asaja, bien de forma presencial o en la modalidad online, para acreditar la capacitación exigida.

Además, la organización agraria, que tramitará al menos el 80 por ciento de todos los expedientes de la comarca, destaca que si se cumplen sus previsiones y se incorporan 25 jóvenes, éste será “un número razonable, acorde con la dimensión del sector”. La mitad de estos jóvenes se incorporan en actividades ganaderas, incluyendo dentro de estas también la apicultura, y el otro cincuenta por ciento en los sectores de la fruticultura, horticultura y viñedo.

En el apartado de demandas, Asaja reclamó una mejor gestión de los aprovechamiento de pastos en los montes públicos y fincas de particulares de la comarca, así como la puesta en marcha de la concentración parcelaria y la modernización de los regadíos, lo que a juicio de la organización “permitiría un incremento y redimensionamiento de las explotaciones” y el consecuente aumento de las incorporaciones de jóvenes.

En la misma línea, Asaja remarcó la diferenciación de los productos y la apuesta por la calidad como herramientas para luchar contra el minifundismo y las “estructuras productivas obsoletas” que caracterizan al campo berciano. Con estos mimbres, la organización agraria confió en que el mayor margen de beneficio revierta en el productor, “algo que hoy por hoy no está ocurriendo”, denunciaron.

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