La herencia de José Blanco Ojeda se reparte entre los "pobres de Burgos" 40 años después

Cáritas, Proyecto Hombre, Banco de Alimentos y Fundación Lesmes reciben 22.500 euros cada una 

Reparto de la herencia de José Blanco Ojeda

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 15:03

osé Blanco Ojeda fue un burgalés amable, elegante y trementadamente generoso. Falleció en 1979 a los 82 años y viudo, ya que su mujer había fallecido unos meses antes. Sin hijos y con un gran patrimonio, este devoto de San Gil, decidió dejar una cuarta parte de su herencia a los pobres de Burgos. El resto lo donó a la Iglesia y a obras de beneficencia. Se licenció en derecho, aunque nunca ejerció de abogado.

Fue el mismo quien dio instrucciones de sus últimas voluntades a su albacea, quien organió una junta calificadora compuesta por el alcalde de Burgos, el juez del municipio y, en este caso, el párroco de San Gil, parroquia de la que era feligrés.

Cuarenta años después, el actual alcalde de Burgos, Daniel de la Rosa, la Jueza Decana de Burgos, Blanca Subiñas y el actual párroco de San Gil, Fernando Arce, han dado por finalizado un largo y complicado proceso que ha finalizado con la materialización de lo que fueron las últimas voluntades de José Blanco Ojeda.

Así, y tras vender dos viviendas ubicadas en la céntrica calle Huerta del Rey, ambas sujetas a renta antigua, la Junta de Calificación y Distribución de la herencia, ha determinado que los beneficiarios de los 90.000 euros conseguidos por la venta de las propiedades serán: Cáritas, el Banco de Alimentos, Proyecto Hombre y Fundación Lesmes.

Las cuatro entidades se repartirán, a partes iguales, 22.500 euros. Y será entre estas cuatro porque, tal y como ha explicado la Blanca Subiñas, "suponen una representación de las entidades sociales de la ciudad que en la actualidad prestan atención a las personas más necesitadas".

Una larga historia con final feliz que no ha estado exenta de complejidad. A la burocracia del proceso hay que añadir que el expediente original del caso se quemó en el incencio que hace diez años se produjo en el antiguo archivo del TSJ.

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