Boletín

Audio

¿Involución? Sí, a 1936

Escucha ya el editorial de Guillermo García en La Mañana de Cope Tenerife 

Tiempo de lectura: 2Actualizado14:24

Miren estamos en unos días de especial importancia para todos los católicos, días de semana santa en los que la fe y el fervor son protagonistas y en los que seguramente personas no que no  practicando demasiado durante el resto del año, se acercan esta semana a los templos y a las numerosas procesiones que se celebran.

La Semana Santa se  vive con pasión en La Laguna, sin olvidar otros municipios como Santa Cruz, Adeje, La Orotava o Güímar que se vuelcan siempre  con sus actos y procesiones, y que celebran desde la fe, el misterio de la muerte y resurrección de Jesucristo.

Y en medio de esta semana tan especial, ha llegado una noticia que nos ha sobrecogido a todos, como es el incendio que en las últimas horas ha asolado la catedral de Notre Dame en París, un símbolo de nuestra cultura y nuestra historia europea y cristiana, que al parecer ha ardido por accidente, y que por el momento nos deja a todos un hueco emocional vamos a decir que importante.

Y claro, esta noticia surge en un momento, en el que aquí en España, estamos viviendo una ola de anticlericalismo, propiciada desde una ultraizquierda que vive obsesionada por los fantasmas de la guerra civil y que ha reaccionado de forma miserable en algunos casos.

Hay que ponernos en antecedentes y  decir que la cosa ya venía complicada desde hace algunos días con la aparición de algunas pintadas republicanas en una iglesia de Orense, o los insultos que algunos cofrades vallisoletanos  recibieron el domingo a la salida de una procesión. Todo muy del 36 como verán, por que en esas esta el rojerío extremo, en volver a esa época.

Pero el colmo, es que ya un periodista de El País, escriba “que si Dios existiera esto ocurriría en la catedral de la Almudena” o que  el escritor y periodista Máximo Pradera hayan tuiteado que “pudiéndose haber quemado la Almudena, se quema Notre Dame”.

Es penoso, es realmente lamentable, que esta izquierda miserable, que este rojerío de la peor calaña, pretenda retrotraernos a episodios del pasado en los que sus abuelos presumían de quemar iglesias y conventos.

Esta gente fomenta un estado de permanente enfrentamiento que en nada ayuda a la convivencia de todos, y a la concordia imprescindible para construir un país mejor.  

Miren canarios y catalanes, vascos y andaluces, gallegos y valencianos, tenemos que construir entre todos una España mejor, en la  que cada uno debe tener total libertad para defender sus ideas, sean de izquierda o de derechas, sean progresistas, liberales o conservadores.

El enfrentamiento directo y el ataque al que piensa diferente solo lleva al caos, y a finiquitar la reconciliación y el consenso que emergió de la transición.

Ir a las raíces, a recodar a un dictador muerto hace 45 años como hizo el PSOE canario ayer no conduce a nada. Boicotear actos electorales del que no piensa como tú no conduce a nada. Desear que se queme una iglesia no conduce a nada.