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La clave que permite presagiar un buen mercado de invierno para el Tenerife
El cuadro insular fichó mejor en 2017 y 2022, años en los que jugó el playoff, que en el resto de la última década

Intervención de Juanjo Ramos en Deportes Cope Tenerife sobre el mercado de invierno.
Tenerife - Publicado el
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Un estudio pormenorizado de los fichajes del CD Tenerife de la última década en el mercado de invierno permite concluir que acertó más cuando su trayectoria deportiva era positiva. Así, 2017 y 2022 fueron sus mejores años. En ambos acabaría disputando el playoff de ascenso a la máxima categoría.
Con Alfonso Serrano a los mandos de la dirección deportiva incorporó a Gaku Shibasaki, Tyronne y Rachid. El impacto del primero fue indudable. Pese a sus iniciales problemas de adaptación, fue titular en los últimos meses de competición. Y clave en el tramo final, aunque el Getafe truncara las opciones de ascenso en ese mes de junio de 2017. También tuvo gran participación el segundo de los refuerzos, que incluso fue adquirido en propiedad durante el verano posterior.
Con Juan Carlos Cordero al frente de los refuerzos, el Tenerife de Luis Miguel Ramis contó con los refuerzos de Mario González y Andrés Martín. Ambos le dieron alternativas al técnico en la segunda vuelta, cuando las fuerzas flojeaban, para defender su plaza de playoff. El primero de ellos se hizo con un puesto de titular junto a Enric Gallego en la delantera. El segundo, aunque en formato más de revulsivo, también tuvo protagonismo. Lastimosamente, el Girona impidió el ascenso en ese junio de 2022.
En ambos casos, y más allá de la capacidad de sus directores deportivos, el Tenerife llegó en ventaja al mercado de invierno. Su buena trayectoria deportiva convertía al club en un destino apetecible. Esta circunstancia se repite ahora, con 44 puntos y un liderato consolidado en el grupo I de Primera RFEF. Venir al conjunto blanquiazul representa, sobre todo para los descartes de la Liga Hypermotion, una buena oportunidad de 'sacrificarse' unos meses para regresar a la categoría de plata después del verano.
Cuando las cosas no van tan bien siempre es más difícil moverse en el mercado. El pasado curso, por ejemplo, Rayco García logró la cesión de Fabio y sumó al proyecto a Landázuri. El segundo, un buen fichaje a la postre, llegó el último día. Además, se le dio ficha del primer equipo a Jorge Padilla. Entonces se echaron en falta un lateral izquierdo y un delantero que Mauro Pérez no logró traer a la Isla.
Con José Miguel Garrido en el club, los dos mercados de invierno aportaron poco. En 2023 llegaron Durmisi y Kike Salas. Al año siguiente Álvaro Jiménez y Yanis Rahmani. Ni fueron titulares ni dejaron un gran recuerdo. Con anterioridad llegaron al Tenerife algunos buenos futbolistas, como Germán Valera en 2021 o Javi Muñoz en 2020, que sin embargo no llegaron a ser indiscutibles como sí lo fueron Luis Milla (2018) o Borja Lasso (2019).
Pero en esta década también llegaron al cuadro insular otros futbolistas de infausto recuerdo como Fernando Coniglio o Mauro dos Santos, ambos de la mano de Víctor Moreno. Enero siempre es una ventana de opciones limitadas. Pero incorporar a efectivos que ayuden o mejoren al equipo suele depender de las posibilidades económicas y de la trayectoria deportiva, más allá de la pericia de los profesionales al frente del área deportiva. Aunque en este caso, con Manu Guill al frente, el Tenerife también está en buenas manos.



