El drama de Soraya, vecina de La Paterna: "Vivo en un almacén pequeño, oscuro, sin ventanas ni ventilación, y debo salir a la calle por los malos olores. No puedo seguir viviendo así"
Soraya denuncia que, tras la reparación deficiente de su vivienda afectada por humedades, la han trasladado a un local insalubre sin ventilación ni condiciones de habitabilidad

Gran Canaria - Publicado el - Actualizado
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La pesadilla de Soraya comenzó cuando detectó que una viga se estaba separando del techo de su casa. Ante el temor por su seguridad, acudió al parque de bomberos. Un efectivo del cuerpo de bomberos acudió a su domicilio y confirmó la gravedad de la situación, llegando a advertirle del riesgo inminente: “Señora, salga de aquí, porque este techo se le va a caer en su cabeza”.
Una reparación negligente
Tras la inspección, los bomberos detallaron el procedimiento correcto que debía seguir la constructora, el cual no se cumplió. Según relata la afectada, la empresa se limitó a “poner yeso, un tratamiento blanco que era para la humedad, y y pintaron”, sin reforzar la viga ni solucionar el problema de raíz. Los bomberos le advirtieron que, con esta solución temporal, el techo se nos pueda caer otra vez si el agua volvía a filtrarse.
Reubicados en un local inhabitable
Mientras su vivienda sigue presentando humedades que reaparecen continuamente, Soraya y su familia han sido realojados en un sótano que antiguamente funcionaba como almacén. El local carece de las condiciones mínimas de habitabilidad: “No tiene absolutamente ni una ventana”, lamenta. Esta falta de ventilación provoca serios problemas de seguridad, especialmente en la cocina.
La cocina cuenta con un termo de gas sin tubo para el exterior y una cocina que no tiene extractor de de gases. Esta situación obliga a la familia a evacuar el local y salir al portal “por los gases” cada vez que cocinan o alguien se ducha. El espacio es tan reducido que su marido apenas cabe en el baño y duermen en un sofá-cama.

El drama de Soraya, vecina de La Paterna
Me han quitado en un sitio donde me mojo para ubicarme en otro sitio que también me mojo"
Para agravar la situación, el hijo de Soraya duerme en una ampliación improvisada que también sufre filtraciones. “Me han quitado en un sitio donde me mojo para ubicarme en otro sitio que también me mojo”, denuncia con impotencia. Además, un bajante del edificio pasa por el sótano, justo al lado de donde duermen, generando olores insoportables que les obligan a pasar la mayor parte del tiempo en la calle.
No se puede aguantar, no se puede vivir ahí"
Lucha por una compensación justa
Soraya asegura que la situación es insostenible: “No se puede aguantar, no se puede vivir ahí”. En paralelo, lucha para que la empresa responsable se haga cargo de todos los daños. Actualmente, denuncia que solo le ofrecen pagar “dos mesitas de noche y una cama”, mientras siguen pendientes de compensación por puertas, mobiliario, ropa y la reparación de un cuarto que sigue afectado por la humedad.



