Mual, Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias

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Mual (Cangas del Narcea) ha sido galardonado con el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 2018, según hizo público hoy en Oviedo el jurado encargado de su concesión.

El jurado de este Premio –convocado por vigésimo noveno año consecutivo por la Fundación Princesa de Asturias– estuvo presidido por Francisco Rodríguez García, presidente de Reny Picot; e integrado por Xuacu Amieva Celorio,  gaitero; Fernando Beltrán Fernández, poeta; Felipe Fernández García, catedrático de Geografía y Análisis Geográfico Regional; Rosa Fernández Rubio, alpinista; Alberto González Menéndez, director general de la FADE; Jaime Izquierdo Vallina, licenciado en Ciencias Geológicas y técnico rural; Cristina Jerez Prado, Red de Clubes de Lectura de Bibliotecas Públicas; Marta Magadán Díaz, editora; Emilio Marcos Vallaure, licenciado en Derecho; Juan José Menéndez García, presidente del Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Protegida “Fabes de Asturias”; Pedro Ortea Tugnoli, presidente de la Asociación Asturiana de Empresa Familiar; Marta Pérez Pérez, directora de Valnalón; Ramón Rodríguez Álvarez, director del Ridea; Mario Suárez Porras, fotógrafo; José Tuñón Huerta, director de la Fundación Oso Asturias; Etelvino Vázquez Pérez, director teatral y actor; Antonio Virgili Rodríguez, director de la RTPA, y Adolfo García Martínez, antropólogo y secretario del jurado.

Mual es un pueblo de la parroquia de Veiga de Rengos, en el concejo suroccidental de Cangas del Narcea, de cuya capital dista 19 kilómetros. Con vestigios de asentamientos de la época castreña y citado por primera vez en el Libro registro de Corias en 1187, Mual se asienta en un estrecho valle por el que discurre el río Munieḷḷos y cuenta con cuatro barrios –el Cascarín, el Chamazu, el Fuexu y el Corralín–, dispuestos de forma dispersa y alargada. Ubicado a las puertas del bosque de Munieḷḷos, Mual ha estado históricamente vinculado a su aprovechamiento maderero, explotado por los condes de Toreno para la construcción naval en los siglos XVIII y XIX, hasta que el bosque fue adquirido por la empresa Bosna-Asturiana a principios del XX y Muniellos S.A. a mediados de siglo. La explotación forestal terminó en 1973 cuando el ICONA (Instituto para la Conservación de la Naturaleza) compró el bosque. Con la llegada de la democracia, Munieḷḷos pasó a ser titularidad del Principado de Asturias. En 1982 fue declarado Reserva Biológica Nacional y, en 2002, Reserva Mundial de la Biosfera por la UNESCO. El monte de Mual, también en manos de los condes de Toreno, fue recuperado por los vecinos mediante su compra, en parte, en el siglo XIX y, totalmente, a comienzos del siglo XX. Sigue siendo propiedad vecinal y, en la actualidad, forma parte del Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias. Aquejado por la despoblación, el aislamiento y el abandono del mundo rural, Mual cuenta con un censo de 101 vecinos, que se incrementa en época estival y festividades señaladas.

Con dedicación, trabajo y esfuerzo, los habitantes de Mual se esfuerzan por mantener tradiciones, conservar y recuperar patrimonio, proteger su entorno natural, mejorar su calidad de vida, motivar la vuelta de los emigrados y atraer turistas, así como en dar a conocer la localidad a todos los niveles. Y lo hacen a través de las asociaciones Cultural, Deportiva y de Mujeres, que suman casi doscientos socios, superando con creces a la población censada. La Asociación de Mujeres de Mual se creó en 2002 y organiza numerosas actividades, cursillos y talleres que facilitan la integración intergeneracional de sus socias. La Asociación Cultural de Mual se fundó en 2009 con el objetivo principal de reavivar las fiestas patronales de San Juliano y San Julianín y la Asociación Deportiva nació en 2012, tras la primera edición de la Carrera de Montaña Puerta de Muniellos, una prueba deportiva que se ha convertido en el buque insignia de todas las actividades impulsadas y realizadas por todos los vecinos de Mual, a través de sus tres asociaciones, cuya unión y complicidad hacen que proyectos de otra manera impensables, se conviertan en realidad. Se trata de una carrera que discurre por el bosque de Mual, rozando la reserva de Muniellos, y que desde 2015 tiene la participación restringida a trescientos dorsales, que se sortean entre los preinscritos, que suelen superar el millar. En los preparativos, las tres asociaciones se dividen el trabajo, desde la preparación de comida y regencia de la barra del bar, hasta las labores de limpieza y preparación del recorrido. La popularidad que ha alcanzado la carrera ha propiciado que más del 60 por ciento de los miembros de la Asociación Deportiva sean de fuera del pueblo. El patrimonio arquitectónico de Mual está integrado por corripias –cercados de piedra circulares para almacenar los erizos de las castañas–, cortinos –cerramientos para proteger las colmenas–, el molino de agua, el lavadero y la escuela, situada en el barrio del Cascarín.

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