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El exconcejal de Pravia juzgado por un accidente mortal: "Bebí lo normal en una boda"

El socialista Diego Cuervo declara que invadió el otro carril y chocó con la víctima porque se quedó dormido y su abogado ataca el test de alcoholemia

El exoncejal de Pravia juzgado por un accidente mortal: Bebí lo normal en ujna boda

Agencias

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 13 feb 2019

El acusado de haber provocado la muerte de un hombre en un accidente de carretera en Pravia, en julio de 2017, ha dicho este lunes ante el juez que aquél día había bebido "lo normal en una boda", tras admitir que en la comida celebrada en Salinas consumió vino y después un vermú y una copa. La fiscalía y la acusación particular han coincidido en solicitar una pena de 4 años de prisión y privación del carné durante 6 años para este conductor, por entonces concejal socialista en Pravia, que provocó la muerte de un hombre en un accidente de tráfico cuando conducía de forma peligrosa, a velocidad excesiva y tras haber ingerido alcohol.

Los hechos ocurrieron sobre las cuatro de la madrugada del 23 de julio de 2017, cuando el acusado, de 41 años, circulaba por la AS-16, en dirección a Cornellana a velocidad excesiva, con sus facultades alteradas y mermadas porque había ingerido alcohol previamente y de forma peligrosa, según sostiene la Fiscalía y atestiguan agentes de la Guardia Civil de Tráfico. Tres de los agentes que atendieron el accidente han coincidido en aseverar que el acusado presentaba síntomas de estar ebrio y uno de ellos pudo comprobar posteriormente que el conductor se había salido del carril por el lado derecho hasta impactar con el quitamiedos. Pese a ese percance, según estas pesquisas, el conductor siguió conduciendo hasta perder el control del vehículo, invadir el otro carril e impactar contra el coche de un hombre que circulaba correctamente y resultó muerto.

Lo primero que hizo el conductor tras el accidente fue exclamar: "La que armé". A continuación, a las 4.14 horas, los guardias civiles le practicaron el test de alcoholemia y dio un 0,86 miligramos por litro de aire espirado y, cuarenta minutos después, en otra prueba, dio todavía más: 0,87 miligramos. La fiscalía mantiene que el vehículo del acusado iba a una velocidad excesiva e inadecuada y sin prestar la mínima atención a las circunstancias de la circulación, invadió el carril contrario, provocando la muerte del conductor del vehículo contra el que colisionó.

El acusado, tras el accidente, fue trasladado al Hospital San Agustín, donde no le analizaron la tasa de alcohol ni drogas en sangre, pese a haberse solicitado. La fiscalía considera que los hechos son constitutivos de un delito de conducción temeraria en concurso con un delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas y de un delito de homicidio por imprudencia grave.

Por su parte, el abogado de la defensa, Miguel Ángel Fernández, ha pedido la anulación de la prueba de la alcoholemia por apreciar irregularidades y ha solicitado que se consideren los hechos como un delito imprudente, lo que rebajaría considerablemente la pena.  El abogado de la acusación particular Javier Moure ha afeado en nombre de la familia que el acusado nunca haya pedido perdón por lo sucedido y, además, no considera correcta su conducta en los últimos meses, "máxime desde un cargo público".