Postpartido TJA

La intrahistoria: la celebración de un triunfo vital

“Estamos sacando toda la rabia que llevábamos dentro”, explica Manu García tras una victoria que alivia al Sporting.

Audio

Deportes COPE AsturiasFoto: @LaLiga

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 20 oct 2019

El de Elche no era un partido cualquiera. Así lo reconoció Diego Mariño en el postpartido del Tiempo de Juego Asturias en el Martínez Valero. El Sporting se jugaba más que tres puntos en el campo del Elche y los rojiblancos salen reforzados tras una semana complicada. La mejor prueba, los abrazos y los gritos de liberación que se escucharon en la caseta al término del partido. No era para menos. “Estamos sacando toda la rabia que llevábamos dentro”, explicaba Manu García, autor del tanto de la victoria.

Cuando el colegiado pitó el final del encuentro, José Alberto López, el hombre del que se había hablado durante toda la semana, respiró aliviado. Y un ejemplo de su liberación fueron los abrazos que se dio con Mario Cotelo, delegado rojiblanco, y con Isma Cerro antes de irse hacia el túnel de vestuarios. En la rueda de prensa, perfil bajo y discreto, pero eso sí, sin ocultar su satisfacción. El técnico rojiblanco sabía que este era un partido muy importante para su futuro. Lo ha superado con nota.

En el encuentro que nadie se quiso perder -el presidente Javier Fernández y el director deportivo Miguel Torrecilla estuvieron presentes en el Martínez Valero- José Alberto coge aire. Con un cambio en su planteamiento -con la puesta en escena de Javi Fuego y Salvador en el doble pivote-, el entrenador saborea la primera victoria lejos de El Molinón esta temporada. Un triunfo que le permite respirar, aunque los futbolistas siempre han estado con el técnico. “Esta victoria sirve para reforzar a José Alberto, refuerza también lo que venimos diciendo, estamos a gusto con el entrenador y creemos en él”, destacaba el portero Diego Mariño.

La satisfacción llegó a todos y a cada uno de los empleados del Sporting. Los distintos auxiliares se iban camino del autobús con una sonrisa de oreja a oreja. Liberados, pero eso sí, con prudencia. La alegría también alcanzaba a los jugadores antes del viaje de regreso por carretera hasta Gijón. Los había desde Mariño que, incapaz de dormirse en el autocar planificaba una partida de cartas, hasta Aitor García, “una pastilla y a dormir”. En todo caso, un viaje de regreso con tres puntos más en el casillero rojiblanco.

Lo más