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JULEN

El juzgado cita a declarar como investigado al dueño de la parcela de Totalán

Esta citación se produce después de que la Fiscalía lo haya pedido y la declaración se producirá el 22 de febrero

Propietario de la finca de Totalán

Tiempo de lectura: 2'Actualizado 19:42

El Juzgado de Instrucción número 9 de Málaga ha acordado citar a declarar como investigado el próximo día 22 de febrero por un presunto delito de homicidio imprudente al dueño de la parcela de la localidad malagueña de Totalán donde está el pozo en el cayó Julen. El juzgado acepta así la petición de la Fiscalía de Málaga, que reclamaba citar como investigado a David Serrano, y señalaba al pocero como testigo... entre la docena de testigos que propone, entre ellos los padres de Julen y varios guardias civiles.

Esta petición del Ministerio Público se produce después de que la Guardia Civil haya remitido un segundo informe, que amplía el informe inicial, y que, según la Fiscalía, ya permite hacer varias hipótesis sobre los momentos previos a la caída de Julen a ese pozo de más de cien metros de profundidad y solo 25 centímetros de diámetro.

El dueño de la finca, para quien la Fiscalía pide la imputación, ya declaró como testigo ante la Guardia Civil y hace unos días compareció ante los medios para contar que el empresario que hizo el pozo en su parcela no  cubrió el agujero y que lo hizo él mismo, con dos bloques de hormigón, el día que Julen cayó por la prospección, aunque nunca imaginó que un niño pudiera caer por el agujero.

David Serrano hizo un relato de los hechos, desde que encargó al pocero que realizara la perforación en su finca: “Ese campo me lo compré hace cuatro meses con el proyecto de poner aguacates, mangos... tengo unos caballos que me quería llevar, y para eso necesitaba agua, entonces contraté los servicios de Antonio, un especialista en perforaciones y búsqueda de agua”, a lo que añade que el pocero realizó la perforación, pero no la tapó: “Este hombre me dijo que si la prospección era negativa me cobraba doce euros y si era positiva, me cobraba 27 euros, con tubo incluido”, a lo que añade: “Unos días después de que Antonio se retirara del campo, llamé a un amigo que tiene una máquina para que me retirara la arena que dejó Antonio allí y ya que estaba allí aproveché e hice una pequeña zapata para un muro de contención; el material que había allí no era para hacer una casa, era para un muro de contención”.

También quiso contar qué pasó aquel fatídico domingo 13 de enero. David Serrano asegura que aquel día tapó el pozo y que advirtió a su pareja y a los padres de Julen de que el agujero podría ser peligroso, pero nunca pensó que un niño pudiera caber por esa perforación: “El día de la desgracia, yo tapé aquello con dos bloques de hormigón; advertí del peligro que había... y el peligro que yo veía era que alguien pudiera meter un pie allí y partírselo, pero jamás pensé que allí cabía un niño... jamás en la vida, no me lo voy a perdonar nunca”.