OLIVA 360

¿Tiene fecha de caducidad el aceite de oliva?

Te respondemos esta pregunta con la colaboración de los técnicos de la D.O. Sierra Mágina

Cocinando con AOVE

Antonio Agudo/D.O. Sierra Magina

Tiempo de lectura: 2' Actualizado 17:02

¿Tiene fecha de caducidad el aceite de oliva? Esta es una pregunta recurrente entre todos los consumidores cuando compran su aceite de oliva en origen ya sea en cooperativas, almazaras o entidades oleícolas como las inscritas la Denominación de Origen Sierra Mágina. Ese aceite virgen extra que sale, directamente, de los depósitos«no caduca» , en el sentido de que nunca va a perjudicar la salud del que lo tome, pero con el tiempo sí se produce una merma de sus cualidades organolépticas, es decir pierde su sabor y olor inicial que lo caracterizan como virgen extra.

De acuerdo a la variedad de aceituna, los aceites de oliva virgen extra se mantienen más o menos tiempo. Según los estudios científicos realizados, los AOVES obtenidos de aceituna picual (característica en Sierra Mágina y en casi toda la provincia de Jaén), por su alto contenido en polifenoles que es un antioxidante natural, es el aceite más estable y resistente a la oxidación y al enranciamiento, siéndolo muchos menos los aceites Arbequina, Hojiblanca o Picudo.

 

Por regla general, un aceite picual mantendrá durante un año sus cualidades organolépticas, por lo que lo aconsejable es consumirlo dentro de la campaña en la que se haya producido. También puede aparecer este defecto si rellenamos envases de aceite para uso doméstico sin haberlos limpiado.

Por tanto, un aceite de oliva virgen extra no lleva fecha de caducidad pero sí debe de llevar la de consumo preferente, que se refiere al tiempo durante el cual mantendrá sus atributos y cualidades organolépticas. Una vez pasada la fecha de consumo preferente, desaparece la responsabilidad del productor de garantizar que el contenido del envase es realmente virgen extra, y seguramente su valoración organoléptica se corresponderá con un aceite virgen. Lo más posible es que en ese momento haya aparecido algún defecto organoléptico como el rancio, que se produce por el paso del tiempo. Pero, puede utilizarse sin ningún problema para cocinar o freír, siendo igualmente saludable. Lo que sí recomendamos es que para uso en crudo y aliño siempre empleemos un aceite virgen extra que sea de la campaña correspondiente al momento en que estemos.

Por eso es muy importante, y cada vez más frecuente, que en las etiquetas de los aceites se indique la campaña en la que el aceite se ha producido, especialmente cuando se compra en el mes de Diciembre-Enero, para que el consumidor pueda saber si el aceite es “fresco” o ya lleva un año elaborado.

Aunque el aceite de oliva virgen extra picual, la variedad presente en la mayoría de los AOVEs de la provincia de Jaén, sea estable, los consumidores deben mantener unas condiciones mínimas para su conservación. Puesto que los principales enemigos del aceite son la luz y el calor, lo aconsejable es comprar envases que sean opacos y mantenerlos alejados de luz, el calor, la humedad y los olores. Un lugar ideal para guardar el aceite es en un armario en su caja original, especialmente si el envase es de plástico o cristal transparente.

En conclusión, recomendamos consumir el aceite virgen extra dentro de la campaña en la que se elaboró para disfrutar al máximo de su sabor, pero sí les sobra no hay problema ninguno porque no va a ser negativo para la salud, lo que sí pueden hacer es destinarlo a cocina y fritura. Los aceites de cosecha temprana aguantan más el paso del tiempo que los virgen extra más normales.

Para cualquier duda o consulta http://www.sierramagina.org

Lo más