NADADORA ESTRECHO (Crónica)

Mercedes Gleitze, noventa años de la primera travesía del Estrecho a nado

Isabel Laguna

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 14:52

Isabel Laguna

La británica Mercedes Gleitze fue, hace 90 años, la primera persona que cruzó a nado el Estrecho de Gibraltar, una hazaña con la que esta mujer valiente y perseverante, situó el peligroso paso entre el Mediterráneo y el Atlántico entre los siete principales retos de la natación mundial.

Noventa años después de aquel primer cruce de las turbulentas aguas del Estrecho de Gibraltar que Mercedes Gleitze logró cumplir el 5 de abril de 1928, un historiador de Tarifa (Cádiz), Wenceslao Segura, ha escrito un libro en el que recorre la vida de esta nadadora.

"Mercedes Gleitze ha quedado en la memoria y no sólo de Tarifa, porque su hazaña tuvo proyección mundial, fue registrada en la prensa de todo el mundo", explica el autor de este libro que, precisamente, ha encontrado en periódicos españoles, británicos, franceses e incluso estadounidenses la mayor fuente de información para reconstruir la peripecia de la nadadora.

En aquellos años veinte las mujeres empezaron a abrirse camino en ciertos deportes, entre ellos en la natación, un deporte en el que las pruebas eran fundamentalmente de resistencia.

Gleitze, nacida en Brighton en 1900, empezó a aficionarse a los retos nadando en el río Támesis.

Allí logró su primera marca, nadar 10 horas y 45 minutos, el mayor tiempo que una mujer había nadado en este río jamás.

Después se convirtió, tras ocho intentos, en la primera británica en cruzar el Canal de la Mancha. Pero este logro "se puso en duda porque dijeron que no había habido testigos oficiales", lo que le llevó a intentarlo de nuevo.

Fue entonces cuando la nadadora, sacó a relucir otra de sus facetas, la de ser un icono de la publicidad. Se convirtió en la imagen del Rolex Oyster, el primer reloj acuático.

"Eso la hizo una mujer famosísima", cuenta el autor del libro.

A finales de 1927 y principios de 1928 se propuso cruzar a nado el Estrecho de Gibraltar, pero lo intentó primero en el sentido más complejo, saliendo desde Tánger, y en la peor temporada, en invierno.

Lo intentó tres veces y finalmente decidió probar en el otro sentido, partiendo de la isla de Las Palomas de Tarifa.

Si a Tánger llegó con dinero recaudado previamente y un equipo de apoyo, "a Tarifa llegó sola y con sus propios medios", recuerda el autor del libro, que asegura que en la localidad gaditana, donde por aquel entonces no eran muy usuales los forasteros y muchos menos una mujer atractiva que protagonizaba postales en bañador, "la gente se volcó con ella".

"Aquí nadie me quiere cobrar", afirmaba la nadadora en alguna de las entrevistas que le hicieron entonces y en las que también contaría que había gastado 200 libras en los intentos desde Tánger y tan solo siete en los de Tarifa.

Desde allí también tuvo que afrontar dos intentos fallidos hasta que, al tercero, el 5 de abril de 1928, cumplió la hazaña en trece horas, lo que seguramente convirtió también a Mercedes en la nadadora que más tiempo ha tardado en cumplir este reto, según el autor.

"La acompañaban dos barcos desde Tarifa y dos botes, uno de ellos con el práctico y el otro con alimentación, la tenía que tomar sin tocar la nave", explica.

Pero hubo más gente, "unos 70 vecinos de Tarifa" que se embarcaron para acompañar a Mercedes Gleitze y para animarla cantando.

Porque a la británica le gustaba tanto la música que en una de sus pruebas en el canal de La Mancha se hizo acompañar por una banda de jazz, cuyos músicos se marearon en el bote. En otro de los intentos desde Tánger se hizo acompañar por un guitarrista flamenco.

Y cuando lo intentó desde Tarifa decidió, seguramente para evitar percances con los mareos de los músicos, llevar un gramófono.

A pesar de que fue un día lluvioso y de que las corrientes hicieron que se desviara y que llegara a Punta Leona, un punto mucho más distante de la costa marroquí más cercano, la nadadora, de 27 años, cumplió su reto y se convirtió en la primera persona en cruzar el Estrecho de Gibraltar.

Volvió en barco ese mismo día a Tarifa a las 23.30 horas. "Todo el mundo fue al puerto", cuenta el autor del libro.

Al día siguiente, para que no se volviera a poner en duda su proeza, fue al notario con los 70 vecinos de Tarifa que habían sido testigos de su travesía para que quedara registrado y ese mismo día regresó a Londres.

Mercedes Gleitze pasó así a la historia por ser la primera en cruzar a nado el Estrecho de Gibraltar, que, noventa años después, sigue siendo uno de los siete grandes retos del mundo de natación que han realizado cerca de 1.400 deportistas, según los datos de la Asociación Cruce a Nado del Estrecho de Gibraltar, fundada en 1999.

Gleitze también fue de las deportistas que aprovechaba estos retos deportivos para recaudar fondos, en su caso para una fundación de ayuda a familias desfavorecidas que sigue activa hoy en día con el nombre de la nadadora que hizo historia en el Estrecho de Gibraltar.

Lo más