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Entrevista con Cañizares

Casillas: "Antes del gol de Ramos en Lisboa pensaba 'Iker tienes que prepararte para lo que va a venir'"

"El mejor momento de mi carrera es el día de mi debut con el Real Madrid, para llegar a la final de un Mundial tienes que empezar", asegura Casillas con Cañizares.

Casillas

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Tiempo de lectura: 5'Actualizado 20:47

Santi Cañizares, colaborador de Tiempo de Juego y El Partidazo de COPE, ha realizado una entrevista en su canal de YouTube a Iker Casillas. En el vídeo, número 1 en Tendencias en España, Casillas repasa sus inicios, su trayectoria en el Real Madrid, el Mundial 2010 y el infarto que le hizo dejar el fútbol entre otras cosas…



¿Qué momento actual vives en tu vida? ¿Cómo te encuentras?

Ahora me encuentro bien. Después de sufrir el infarto estás un tiempo perdido porque no sabes cómo vas a enfocar ese mundo profesional al que tu piensas que vas a poder volver, pero la realidad es que ese mismo día se acaba y tienes que ser consciente de que va a ser muy difícil volver a hacer lo que más te gusta. Al principio se hizo muy cuesta arriba.

No es lo mismo que un jugador se retire cuando ya está harto a que lo haga cuando tiene ganas de jugar

La diferencia era que si tu piensas en el mes de diciembre ‘en junio me retiro y ya hago otra vida’ se hace más fácil porque te estás preparando para ello. Estábamos en el mes de mayo, luchando por el campeonato, teníamos la final de Copa… y es como una parada en seco.

¿Te hubiera gustado jugar otro año más en otro país?

Posiblemente sí. Yo estaba muy bien en Oporto y es verdad que se portaron fenomenal conmigo. Me invitaron a quedarme más tiempo antes de renovar de año en año, pero dije que no que ya veríamos como me iba encontrando. Yo tenía 38 años, estaba bien, pero no quería engañar a nadie. Si es verdad que podría tener otra experiencia fuera porque me llamaba el ver un nuevo país y unas nuevas costumbres.

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Fundación Real Madrid

Aprendo constantemente. La gente me dice qué en que consiste y yo pensaba que era juntarnos en Navidad, hacer una comida y llevar juguetes a los niños que estaban mal. Una vez allí la perspectiva cambia. Ayuda a muchísima gente todos los días y vamos a intentar darle un empujón para que lo haga a más gente aún. Tengo un deber moral de devolver a otras personas lo que el fútbol me ha dado.

¿Cómo es tu trabajo allí? ¿Los jugadores se prestan para estos temas sociales?

Si. Por las mañanas vamos a Valdebebas e intentamos conocer todo aquello que hay en el club. Lo que hay detrás de lo que se ve en el ámbito futbolístico. En general, los jugadores creo que somos un poco egoístas porque cuando estamos en la primera página de esto es difícil llevarlo porque estamos en la boca de todo el mundo y tus quehaceres te impiden involucrarte en ello. Entiendo que los jugadores del primer equipo estén más cerrados en su burbuja y apartados de lo que hay alrededor.

Hace dos años que te retiraste. ¿El fútbol te parece otra vida o lo tienes fresco?

Me acuerdo mucho de todo lo que he vivido, aunque a veces el tiempo pasa muy rápido. Me siento orgulloso, pero un poco de pena también me da. No he valorado disfrutar más de esos momentos, pero no puedo pedir más porque lo que he tenido ha sido maravilloso. Antes la gente te quería porque eras el ídolo en ese momento. Ahora la gente que te para es más cariñosa, no están ligados a la crítica.

¿Un momento deportivo de tu carrera?

El día que debuté con el Real Madrid. Para llegar a la final del Mundial tienes que empezar. De pequeño mi ilusión era empezar y no dejar de continuar. La Copa del Mundo pesa. Ese es uno de los momentos más especiales de mi carrera. Tengo dos: Cuando gané la Champions en el 2000 en París contra ti y luego la final del Mundial. Aspiras a lo máximo que son la Champions y el Mundial. Yo lo veía como inalcanzable.

¿Qué sientes en el 2000 cuando ganas la Champions?

En aquel momento, cuando empiezo a jugar lo hacía despreocupado porque era todo nuevo. Pasé de jugar una fase de ascenso a Segunda B en el campo del Ávila a jugar en campos de 50.000 como San Mamés y tu nombre empieza a estar en los periodistas. Al principio lo pasé peor y me vino bien bajar al Castilla un mes y medio. Cuando volví a subir tuve suerte por la lesión de Bodo Illgner y me dije ‘Iker disfrútalo’, continúe, la temporada se dio bien y ganamos la Champions en París. A raíz de ahí me di cuenta de que la exigencia iba a ser mayor. La competencia que me crearon con César fue muy buena.

¿Disfrutabas en la portería o sufrías?

Disfrutaba muchísimo. No sé si era por la responsabilidad que tenía, pero cuando llegue al primer equipo salvo los dos primeros partidos que estaba nervioso las demás veces pensaba que podía ser el último partido en el Bernabéu y había que disfrutarlo.

¿Qué pensaste en la final de 2002 cuando sales de suplente por la lesión de César?

No es normal. No estaba en ningún guion y nadie podía preverlo. Vicente estaba a punto de hacer cambios. La primera vez que César pide al médico, me mandó a calentar y yo pensaba que no iba a salir. Di dos carreras y me senté en el banquillo y cuando César tira la pelota fuera pensé ‘va a ser que si, tengo que salir’. Me corté las mangas, pedí unas espinilleras y yo estaba tranquilo. Fui un héroe por accidente. Después de dos meses sin jugar me encontré muy bien y salvé las dos o tres acciones del final.

¿Tercera Champions en 2014 en un día complicado para ti?

Fue un partido súper extraño. Teníamos llegadas, nos veíamos mejor que ellos, aunque nos faltaba Xabi Alonso. En una acción absurda, qué dices voy, no voy, para que cojones voy… si tampoco era una acción difícil, me podía haber quedado en la portería y si la daba de cabeza coger la segunda jugada. Se dio así y a partir de ahí pensaba tranquilo que vamos a empatar. Iban pasando los minutos, el gol no llegaba y mi cabeza pensaba ‘Iker tienes que prepararte para lo que va a venir, vas a salir en todos los sitios porque eran unos años muy complicados’. Esa temporada solo jugué la Champions y la Liga y fueron unos partidos muy buenos. Jugué 24 partidos, gané 22, empaté uno y perdí otro. Eso es el fútbol. Cuando marcó Sergio Ramos pensé ‘somos campeones de Europa’. Pensé también en ‘olvídate de todo Iker’. El beso que le di… La gente me decía que había sido la mejor final y yo contribuí a esa emoción un poco y a que lo disfrutaran.

¿Competencia más dura y la más desagradable?

En el club la más dura fue con César y me llevo bien con él. Venía como un fichaje estrella de hacer temporadas espectaculares en el Valladolid y lo curioso es que le ceden un año al Valladolid y ese año estamos Bodo, Bizzarri y yo. Vicente apuesta por mi y las cosas salen bien. Cuando él viene yo había ganado una Copa de Europa y el viene con 29 años. Tenía una experiencia que no tenía yo. La prensa se decantaba por uno u otro y a nosotros nos perjudicaba un poco. No era una mala relación, pero nos notábamos que no éramos una pareja de porteros al uso. Siempre he dicho que luchar con él por la portería del Real Madrid fue lo mejor que me ha podido pasar.

También estaba el tema de la selección contigo y con Molina, pero era distinto porque nos veíamos una vez cada mes. Era más complicado al jugar las fases finales. Yo quería jugar siempre y es normal. A mi ese jugador que dice si no juego no me importa no lo entiendo. Yo quiero ganar siempre a todo.

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