Cosas de radio patio: Septiembre, la experiencia y un propósito

Septiembre, el mes de las novedades, de la mano de Cinta Molina

Cosas de radio patio: Septiembre, la experiencia y un propósito

 

Técnico de sonido COPE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 04:38

Mes nuevo, septiembre. A mí me encanta estrenar, lo que sea. Pero este nuevo estreno da vértigo. Temporada nueva, cambios, nueva organización. Y, como en el cole, compañeros nuevos. Nuevos no, ya nos conocemos, pero hay que trabajar en equipo por primera vez. Otro periodo de adaptación y yo sin mi paisaje de mar de fondo.

Aunque dicen que “la experiencia es un grado”, creo que la realidad no es así. Se necesita experiencia para todo, sobre todo, para trabajar, pero realmente lo que vale es la capacidad de cada uno para adaptarse a nuevas situaciones. Y eso es lo complicado realmente.

Cuando llevas muchos años trabajando en algo, crees, quizá equivocadamente, que la experiencia se valora. En algunos casos no, porque, en este mundo moderno, lo válido es saber ir al ritmo. Con lo cual, bailar acompasados, requiere práctica, adaptarse y paciencia e ilusión. He ahí el quid de la cuestión. Creo que creer en un proyecto es lo que nos hará desarrollarlo plenamente o lo mejor posible y dar lo mejor de nosotros, con experiencia o no. Y confiar. La confianza en personas, grupos proyectos no se regala, no te levantas una mañana confiando.

Y, en este mes que estrenamos, vamos a ilusionarnos, por salud mental, con proyectos nuevos, laborales y personales.

Como septiembre es el nuevo enero, me he apuntado al gimnasio, sí, porque en invierno preferí ganchillear bajo mi mantita y, claro, tengo asuntitos pendientes. Ahora tengo que cuadrar mis horarios, los de mis hijos, los de las extraescolares, los de mi marido, los del gimnasio….El calendario de la puerta de la nevera va a llevar todos los colores del arcoíris. Todo muy fácil, que estoy en esa fase positiva que me dura hasta el día 10 de septiembre, luego entro en pánico.

Dicen los psicólogos que se necesitan 21 días para hacer algo diariamente y que se convierta en hábito. Tengo 21 días de buenos propósitos por delante, confiando en mi poder de superación y paciencia. ¿Progresaré adecuadamente? Me tengo que comprar una agenda porque no me caben los post-it en la puerta de la nevera.

En el chat de mis amigas favoritas, jugamos a las adivinanzas. –“¿A que no sabéis quién me ha dicho…?” Para qué queremos más. Más nombres que en la lista de Lopetegui surgieron y fotos. Y peinados imposibles que encontramos por la calle. No sé si es que somos muy clásicas o es que no somos tan atrevidas. Esas coletillas con el pelo rapado, por favor.

Otro propósito de septiembre, hacer algo con mis pelos. Un corte bonito y elegante, nada raro. En lesalonmadrid te aconsejan para que te veas guapo, te asesoran dependiendo de tus gustos pero quizás hayan tenido que vérselas con una petición sorprendente. Gracias a Dios, todavía no celebramos en España el día de “los peinados locos” como en EEUU. Allí tienen un día para dar rienda suelta a su imaginación y es alucinante. Yo bastante hago con hacerle trenzas a mi hija. Que no vean mis niños esto que me veo comprando gomina, a tamaño industrial, para los próximos carnavales.

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Entonces, para septiembre: gimnasio, agenda, 21 días de hacer las cosas bien, pensar en positivo para que me salgan las cosas bien, confiar en mí misma para convencerme de que puedo, calendario gigante en la nevera para ver horarios imposibles, ilusionarme para hacer que me experiencia sea un punto a favor, no dejar que los grupos de whatsApp de padres acaben con mi ánimo y mi motivación.

Tengo confianza. Yo puedo, 21 días.

Y en cuanto al lío del cambio horario, ¿dónde puedo votar el horario que quiero?

En mi calendario de las emociones pone: agosto ,euforia; septiembre, asombro.

Septiembre lleno de sorpresas. No me las quiero perder, por si acaso.

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