El cuadro del Athletic - Las Merinadas Deportivas de Edu

El cuadro del Athletic

Mi padre siempre ha sido del Athletic de Bilbao. Mi hermana también. Podríamos decir lo mismo de mi madre, aunque es cierto que el fútbol no le ha hecho nunca mucha gracia. Los que me conocen saben que soy madridista. Muy madridista. Pero hubo un tiempo, pequeño, la verdad, que también fui del Athletic. El motivo es más que evidente. Cuando eres un canijo te fijas en lo que hace tu familia y, en el caso del fútbol, en el equipo de tu padre. Gente de la tierra, de la cantera. 

Nací en 1982. Aquel año siempre será recordado por el Mundial celebrado en España. Aunque nuestra selección no estuvo a la altura, siempre se ha dicho que la organización fue impecable. La Liga la ganó la Real Sociedad por segundo año consecutivo. Eran tiempos de victoria para los equipos vascos. Tiempos de cambio para el país. Felipe González se convertía en presidente del Gobierno.  

 

Doblete del Athletic

El Athletic ganó las dos Ligas siguientes. La de las temporadas 1982-1983 y 1983-1984. En esta última hizo doblete ganando la Copa del Rey al Barcelona de Maradona. Solo había pasado una semana desde la conquista del título liguero. Todo era felicidad en Lezama y en San Mamés. Lo celebraron con la gabarra en la Ría de Bilbao. Una fiesta que se alargó varios días. Miles y miles de personas en las calles. Para quien no sepa que es una gabarra: barco pequeño de suelo plano que se destina a carga y descarga de bienes pesados en los puertos de ríos y canales. 

Mientras tanto en Madrid, mi padre decidió regalarme un cuadro con una foto enorme del equipo campeón. Un cuadro con la plantilla del Athletic que colgó en mi habitación. Lo recuerdo perfectamente. Una foto parecida a la del comienzo del artículo. Con todos aquellos jugadores nacidos en el País Vasco dirigidos por otro vasco, un jovencísimo Javier Clemente de poco más de 30 años.  Zubizarreta, Liceranzu, Goicoetxea, Urtubi, Dani, Sarabia, Urquiaga, De Andrés, Gallego, Núñez, Argote, Endika, Sola… eran algunos de los nombres de aquel equipo histórico.

Mi padre se sentía orgulloso de aquel regalo. Y creo que yo también, aunque en aquella época mis preocupaciones pasaban por ver a los Fraggel Rock en la televisión o por jugar con los clicks de Playmobil. 

Cambio de equipo

El cuadro del Athletic se mantuvo en mi habitación hasta que decidí que me cambiaba de equipo. La «culpa» la tuvo mi amigo Rober, diez años mayor que yo y madridista. Lógicamente no recuerdo el día que ocurrió. Pero sí que tenía cinco años cuando cambié de chaqueta y le dije a mi padre que prefería ser del Real Madrid. Y para rematar la faena, que no quería tener en mi habitación el cuadro del Athletic que me había regalado, porque ese ya no era mi equipo. Dos en uno. 

Mi padre, que siempre ha sido más bueno que nadie, quitó el cuadro y se lo llevó a otro lugar. Él siguió siendo del Athletic y yo comencé a seguir al Madrid. Y la verdad es que no me arrepiento de todo lo vivido y también sufrido en estas tres décadas. Sobre todo de las siete Copas de Europa ganadas desde 1998. 

Me alegra ver al Athletic en semifinales de la Copa del Rey. Eliminado el Real Madrid, no veo mejor candidato para hacerse con el título tantos años después. Si gana el Athletic me alegraré por mi padre y por mi hermana y volveré a recordar, que hubo un tiempo en el que yo también fui del «Bilbao», como siempre le hemos llamado en casa. Que nos perdonen los puristas.

 

 

Fotos: diarios Deia, El Correo

Share and Enjoy !

0Shares
0 0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

0 0 0