Mireia Belmonte y los tres días en los que fabricó una de sus obras maestras - Las Merinadas Deportivas de Edu

Mireia Belmonte y los tres días en los que fabricó una de sus obras maestras

Cuarenta y cinco minutos. Tres cuartos de hora. Lo que dura cada parte, sin descuento, en un partido de fútbol. Los minutos de música sin interrupción de Cadena 100. Eso es lo que tardó Mireia Belmonte en batir dos récords del mundo en los Mundiales de natación de piscina corta celebrados en Doha. Del 3 al 5 de diciembre de 2014, la nadadora española fabricó una de sus obras maestras. 

Fue un año prácticamente perfecto. Ganó diez medallas en las dos grandes citas. Seis en el Europeo de Berlín en piscina de 50 metros y cuatro en el Mundial de corta de Doha. En la Copa del Mundo se colgó ni más ni menos que 30 medallas. Aquel año histórico nadó 63.915 metros a ritmo de competición. Cifras solo al alcance de la mejor nadadora española de la historia. 

Tres días de diciembre

Era miércoles. 3 de diciembre. Mireia Belmonte llegaba a Doha como una de las favoritas. Salió como una de las reinas de la competición. Nadó dos pruebas exigentes: los 200 metros mariposa y los 400 metros estilos. En la primera se convirtió en la primera mujer en bajar de los dos minutos. Llegaba con una marca personal de 2:01.53, récord de España, y lo pulverizó batiendo un récord mundial de otro planeta: 1:59.61. Fue una marca sideral que sigue siendo la mejor marca de todos los tiempos en 200 metros mariposa. La anterior plusmarca mundial le pertenecía a la china Zige Liu con 2:00.78. 

En aquella final Belmonte tuvo como gran rival a Katinka Hosszu. La húngara dominó gran parte de la prueba, pero cayó derrotada tras un excepcional último viraje de la española. Los primeros cincuenta metros fueron para Hosszu con un tiempo de 26.97. Mireia necesito setenta y ocho centésimas más. La diferencia aumentó al paso por la mitad de la prueba. Hosszu hizo 57.39 y Belmonte tocó pared a ochenta y cinco centésimas, ambas en tiempo de récord. 

La nadadora húngara pasó los ciento cincuenta metros con un tiempazo de 1:28.40. La española comenzó a rebajar la diferencia y se situó a cincuenta y seis centésimas. Los últimos cincuenta metros fueron una delicia. Mireia Belmonte adelantó a Hosszu bajo el agua y fue directa hacia la victoria. Una de las más grandes de su carrera deportiva, salvando las distancias con sus cuatro medallas olímpicas.

Mismo duelo en 400 metros estilos

Hosszu volvió a protagonizar el gran duelo en los 400 metros estilos. Solo cuarenta y cinco minutos después de haber competido en mariposa. Entre las dos finales, la entrega de medallas de la primera. Rozando lo sobrehumano. Mireia volvió a superar a Katinka y rebajó el récord mundial que poseía la húngara bajando de los 4 minutos y 20 segundos. 4:19.86 firmó la campeona olímpica en Río. 

La prueba comenzó siendo dominada por Hosszu con un tiempo de 28.33. Belmonte necesitó una centésima más. Los siguientes cincuenta metros estuvieron dominados por la española. Mireia lideró en los primeros cien metros con un tiempo de 1:00.02. En la espalda, estilo que le beneficia a la húngara, Hosszu aventajó a Belmonte en más de dos segundos. Tocaba remontar en la braza y en el crol. 

Y vaya si remontó la española. Al paso por los 300 metros volvió a dominar la prueba con un tiempo de 3:20.27 con Hosszu a dos centésimas. Ambas afrontaron los últimos cien metros de la final por debajo del récord mundial. En el crol, Mireia no tuvo rival y dejó atrás a Hosszu para nadar hacia otra marca espectacular. 

Dos oros y dos récords mundiales en tan solo tres cuartos de hora. Dos exhibiciones para el recuerdo. “No me esperaba dos récords mundiales. Es como un sueño, algo asombroso. No he pensado en las medallas. De momento tengo ya dos de oro seguras. Quiero seguir disfrutando de la competición”. 

¡Vaya si disfrutó!. Después de aquel día histórico para la natación y el deporte español, la badalonesa apareció en las portadas de varios diarios deportivos. No podía ser menos.

 

 

 

Dominio en las pruebas de estilo libre

El 4 de diciembre afrontó una nueva final como gran favorita. La de 800 metros libre. La española paró el crono en 8:03.41, a cuatro segundos de su récord mundial, pero batiendo el récord de los campeonatos. Para hacernos una idea de esta nueva exhibición hay que mirar el tiempo de la subcampeona mundial. La británica Carlin necesitó cinco segundos más que la española. 

Mireia reconoció tras la prueba que le había faltado algo más de rivalidad para haber conseguido una mejor marca. “Me faltó alguien que me empujara para poder lograr un tiempo mejor.  No me gusta pensar en lo que he hecho sino en lo que tengo por delante”. 

El 5 de diciembre cerró el círculo. Un nuevo oro, esta vez en 400 metros libre. De nuevo sin rivales que se le acercaran y con una marca de 3:55.76. Doblete en medio fondo para la badalonesa. Hasta ese momento solo la norteamericana Janet Evans había logrado doblete en 400 y 800 metros. Ocurrió en el primer Campeonato del Mundo de piscina corta celebrado en Palma de Mallorca en 1993. 

Mireia Belmonte cerró los Mundiales de Doha 2014 como la gran protagonista de la edición junto a Katinka Hosszu. Cuatro oros y dos récords del mundo para la española. Seis medallas, tres oros, tres platas y tres récord mundiales para la húngara. 

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