La maratón del abrazo eterno - Las Merinadas Deportivas de Edu

La maratón del abrazo eterno

El atletismo español ha vivido momentos memorables. El oro de Fermín Cacho en Barcelona 92, el de Ruth Beitia en Río 2016, el de Abel Antón en Sevilla 1999. Grandes resultados olímpicos y mundiales. Pero hay uno que recordaremos toda la vida y se produjo el 14 de agosto de 1994 en un Europeo. La maratón del abrazo eterno. Tres españoles coparon el podio en una mañana para la historia. Una maratón irrepetible, inmensa, única. Sus protagonistas, Martín Fiz, Diego García y Alberto Juzdado. 

¿Dónde estabas tú cuando…?

Aquel día es de esos en los que, en el futuro, se pregunta: ¿dónde estabas tú cuando…?. Yo tenía doce años. Estaba en Berlanga de Duero (Soria) el pueblo que vio nacer a mi padre. Recuerdo haber flipado mucho con el triplete español. También que ese mes de agosto pasé mucho frío y hasta le pedí a mi abuela Mercedes (qepd) unos guantes para estar en casa. Increíble pero cierto. En pleno mes de agosto y helado de frío. La hazaña de los tres españoles cortó de raíz el disgusto que tenía, porque mis padres se habían ido con mis tíos de viaje a Tenerife. El poder del deporte es indescriptible. 

Un vitoriano, un guipuzcoano y un madrileño conquistaron Helsinki. En la prueba más dura del atletismo, ante los ojos de toda Europa, un triplete que será muy difícil de repetir. Nadie lo esperaba y por eso la alegría fue todavía mayor. Fiz, García y Juzdado pasaron a la historia del atletismo español en el Campeonato de Europa celebrado en la capital finlandesa.

Una mañana para la historia

Son las nueve y media de la mañana. El domingo amanece bochornoso, 20 grados y la humedad es muy alta. Los tres atletas españoles no saben que en poco más de dos horas cambiarán la historia de la maratón de nuestro país. La preparación hasta Helsinki ha sido dura, Fiz y García se dedican solo al atletismo. Juzdado compagina el deporte con la artesanía.

Hasta el kilómetro treinta la carrera no comienza a moverse de forma clara. Martín Fiz la lidera junto al portugués Antonio Pinto. Poco después la comandan los tres españoles. En el kilómetro 38 Juzdado queda descolgado definitivamente. Fiz y García se marchan juntos a por el oro. Quedan solo cuatro kilómetros. Los dos primeros luchan por ganar. El tercero por mantener el podio y la medalla de bronce.

Un abrazo para la eternidad

Martín Fiz ataca hacia la victoria y lo consigue. Levanta los brazos en señal de victoria al entrar en línea de meta. El vitoriano se hace con la medalla de oro tras  2h 10 minutos y 31 segundos y 42km y 195 metros de esfuerzo, de fuerza y de garra. Cuando se da la vuelta, ve que entra en la recta final Diego García, el atleta guipuzcoano pega un salto, grita de rabia y de alegría y se abraza con Fiz. 

A esta preciosa imagen , le falta un protagonista para ser perfecta del todo. Y el protagonista llega, vaya que si llega. Juzdado ha sabido mantener la tercera plaza como un jabato. Sus compañeros de viaje y de podio, le esperan de rodillas en la meta cuando ven que aparece en el estadio. Los tres juntos se funden en un abrazo para la eternidad, mientras el público no para de aplaudir, porque sabe que está asistiendo a un hecho histórico e inolvidable. Todo sucede en menos de un minuto. En la entrega de medallas, el grandísimo Emil Zatopek les felicita por los logros conseguidos. Una leyenda del atletismo unida a tres españoles que han pasado a la historia en poco más de dos horas. Una gesta mágica, increíble. 

A la Federación Española de Atletismo le salió barato el triplete. Menos de dos millones para los tres medallistas. Por el oro, Fiz recibió 900.000 pesetas. Por la plata, García se embolsó 600.000. El bronce de Juzdado valió 450.000.

Fotos: GETTY, Miguélez, EFE
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